Rango: -Ley+
Fecha de disposición: 20020404
Fecha de Publicacion: 17/04/2002
Número de boletín: 45
Organo emisor: PRESIDENCIA
Titulo: LEY 5/2002, de 4 de abril, de Caza de Aragón.

Texto
     LEY 5/2002, de 4 de abril, de Caza de Aragón.
     En nombre del Rey y como Presidente de la Comunidad Autónoma de
     Aragón, promulgo la presente Ley, aprobada por las Cortes de Aragón,
     y ordeno se publique en el «Boletín Oficial de Aragón» y en el
     «Boletín Oficial del Estado», todo ello de conformidad con lo
     dispuesto en el artículo 20.1 del Estatuto de Autonomía.
     PREAMBULO
     El Estatuto de Autonomía de Aragón, de acuerdo con lo establecido en
     el artículo 148.1.11.ª de la Constitución Española de 1978, atribuye
     a esta Comunidad Autónoma competencia exclusiva en materia de caza
     (artículo 35.1.17.ª).
     En virtud de este título competencial, con fecha 10 de diciembre de
     1992, se promulgó la Ley 12/1992, de 10 de diciembre, de Caza,
     parcialmente modificada por la Ley 10/1994, de 31 de octubre. 
     Durante el tiempo de vigencia de esta norma se ha constatado que su
     aplicación ha ocasionado problemas en la práctica deportiva
     cinegética ya que no conjuga fielmente la concepción de la caza como
     bien demanial con la realidad cinegética existente en nuestra
     Comunidad Autónoma.
     Por ello, la presente Ley tiene como objeto, amén de regular el
     ejercicio de la caza en Aragón en armonía con la gestión, protección,
     conservación, fomento y ordenado aprovechamiento de los recursos
     cinegéticos, definir conceptos sin incurrir en indeterminaciones,
     establecer los criterios de clasificación de los terrenos cinegéticos
     concretando de forma inequívoca las posibilidades de constitución,
     reducción, agregación y extinción de las distintas modalidades de
     cotos, debiéndose hacer especial hincapié en el nuevo sistema de
     asignación de cupos de cazadores en los cotos sociales, habida cuenta
     de que, con la presente norma, la figura de los terrenos de
     aprovechamiento común, consuetudinariamente denominada «lo libre», no
     tiene cobertura, por lo que a los cazadores que carezcan de
     posibilidades de integración en los cotos en régimen general se les
     faculta expresamente para poder cazar en aquellos.
     Al mismo tiempo, esta Ley busca entre sus objetivos el proteger y
     armonizar las costumbres de caza propias de Aragón, que constituyen
     patrimonio, etnografía y señas de identidad propias, desde el punto
     de vista cultural y de utilización del territorio.  Por ello se
     fomentarán modelos de caza que recojan estas tradiciones y que eviten
     su pérdida, frente a otros importados.
     Todo esto, sin olvidar que un desarrollo armónico de la actividad
     puede constituir un amplio recurso socioeconómico que apoye la
     actividad rural con nuevas rentas y puestos de trabajo.
     Consigue la Ley regular de forma pormenorizada los terrenos
     cinegéticos. Como principal novedad cabe destacar la inserción del
     coto municipal, cuya gestión puede ser realizada directamente por las
     entidades locales o, mediante cesión, a través de sociedades de
     cazadores.
     En relación con los derechos cinegéticos y la gestión de los cotos,
     la Ley persigue que los titulares de los cotos ostenten la
     titularidad de aquellos a través de la cesión o arriendo por parte de
     los titulares de los terrenos que los conforman, evitando, en lo que
     respecta a la gestión, el confusionismo preexistente a la hora de
     delimitar quiénes y cómo deben realizarla.
     Se promueve la figura de la suspensión de la actividad cinegética en
     los cotos como medida cautelar con el fin de salvaguarda urgente de
     los bienes y derechos afectados por la constatación de determinadas
     actuaciones punitivas, previa incoación del oportuno procedimiento
     con el ineludible trámite de audiencia a los interesados.
     También conviene destacar la pretensión de dotar de transparencia los
     aspectos económicos que conlleva la gestión cinegética, de manera que
     los ingresos procedentes de la actividad deportiva reviertan, por un
     lado, como complemento a las rentas agrarias y, por otro lado, en una
     mejor instrumentalización material en la ordenación de los espacios
     cinegéticos.
     Del mismo modo, la Ley define los terrenos no cinegéticos, entre los
     que cabe señalar la nueva figura de los vedados de caza, que tienen
     como finalidad principal la recuperación de poblaciones cinegéticas
     y, de manera excepcional, la protección de fauna catalogada como
     amenazada.
     Por otro lado, en el mismo capítulo de la Ley se regula de forma
     exhaustiva la siempre conflictiva cuestión de las zonas de seguridad
     a efectos cinegéticos.
     Mención especial merece el tratamiento dado por la presente Ley a la
     planificación cinegética, pues se incorpora la figura de los planes
     comarcales, cuyo cometido es la ordenación y gestión cinegética en
     ámbitos territoriales supramunicipales pero geográfica y
     ecológicamente homogéneos.
     Además la norma contempla, por un lado, los requisitos para el
     ejercicio de la caza, prohibiciones, autorizaciones excepcionales,
     así como la cuestión de la seguridad en las cacerías, y, por otro
     lado, el uso y tenencia de animales, en especial las aves de cetrería
     y los hurones, tenencia supeditada, en todo caso, a autorizaciones
     especiales.
     Debe destacarse, por novedosa, la respuesta que esta Ley da a la
     cuestión de la responsabilidad por daños de naturaleza distinta de la
     agraria producidos por especies cinegéticas. En este sentido, es la
     Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón quien debe asumir
     el pago de las indemnizaciones por dichos daños mediante los
     oportunos mecanismos aseguradores.
     En el apartado dedicado a la administración y vigilancia de la caza
     hay que hacer mención a la creación del Consejo de Caza de Aragón y a
     las entidades colaboradoras en materia cinegética. Con respecto a la
     vigilancia, se regula de forma exhaustiva la figura del guarda de
     caza, como elemento auxiliador de los agentes de protección de la
     naturaleza, con el fin de vigilar los cotos, controlar las
     poblaciones de fauna cinegética y efectuar un seguimiento
     pormenorizado de la gestión contenida en los planes comarcales y
     técnicos.
     La Ley se estructura en once títulos, ciento tres artículos, cuatro
     disposiciones adicionales, trece disposiciones transitorias, una
     disposición derogatoria y dos disposiciones finales.
     El Título I recoge los principios generales, contemplando la figura
     del cazador y la titularidad cinegética. El Título II trata de las
     piezas de caza. El Título III regula todo lo que atañe a la
     clasificación de los terrenos a efectos de caza, su constitución,
     suspensión y extinción; se crea la figura del coto municipal de caza,
     se definen los terrenos no cinegéticos y se regulan los refugios de
     fauna silvestre, los vedados de caza, y las zonas de seguridad a
     efectos cinegéticos. El Título IV trata de la licencia de caza de
     Aragón y de los permisos de caza e introduce la figura del examen del
     cazador.
     El Título V contempla una exhaustiva regulación de los planes
     técnicos de caza, amén de incorporar la figura de los planes
     comarcales de caza como medios de gestión que superan el ámbito
     territorial de los cotos convencionales, y configura el plan general
     de caza como instrumento anual del ejercicio cinegético en Aragón. El
     Título VI establece los requisitos, medios y modalidades de caza y la
     caza con fines científicos. El Título VII trata de la protección y
     conservación de la caza. El Título VIII regula la explotación
     industrial para la producción intensiva de especies cinegéticas, para
     repoblación o abastecimiento y todo lo concerniente a la
     comercialización, transporte y suelta de especies de caza.
     El Título IX contempla el seguro obligatorio del cazador y regula ex
     novo la responsabilidad por daños producidos por especies
     cinegéticas. El Título X se dedica a la administración y vigilancia
     de la caza. Por lo que se refiere a la administración cinegética, se
     atribuye al Departamento responsable de medio ambiente la competencia
     para ejecutar la política del Gobierno de Aragón en materia de caza y
     se crea el Consejo de Caza de Aragón.  En relación con la vigilancia
     de la actividad cinegética, se regula la guardería de caza y se
     dedica una especial atención, como ya se ha señalado, a los guardas
     de caza, que se configuran como personal contratado por los titulares
     de los terrenos cinegéticos o por sus federaciones o asociaciones.
     El Título XI tipifica las infracciones en materia de caza y establece
     las sanciones a aplicar por la comisión de aquellas.  Asimismo,
     regula el procedimiento sancionador y las competencias de los órganos
     de la Administración autonómica para imponer dichas sanciones. 
     Finalmente, las disposiciones transitorias prevén los mecanismos de
     adecuación a las prescripciones de esta Ley de los terrenos
     cinegéticos preexistentes.
     TITULO I
     Principios generales
     Artículo 1.-Objeto.
     Es objeto de la presente Ley la regulación del ejercicio de la caza
     en el territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón, la ordenación de
     la actividad cinegética y la conservación y fomento de los hábitat de
     las especies cinegéticas.
     Artículo 2.-De la acción de cazar.
     Se considera acción de cazar la realizada por el hombre directamente
     o mediante el uso de armas, animales domésticos y otras artes o
     medios apropiados para buscar, atraer, perseguir o acosar animales
     silvestres con el fin de darles muerte, apropiarse de ellos o
     facilitar su captura por terceros, así como la ejecución de los actos
     preparatorios que contribuyan a dicho fin.
     Artículo 3.-Del derecho a cazar.
     1. Podrá ejercer la caza en Aragón toda persona mayor de catorce años
     que, habiendo acreditado la aptitud y el conocimiento precisos, esté
     en posesión de la licencia de caza de la Comunidad Autónoma de Aragón
     y cumpla los requisitos establecidos en la presente Ley y en las
     restantes disposiciones aplicables.
     2. El menor de edad mayor de catorce años no emancipado necesitará,
     además, para practicar el ejercicio de la caza, la autorización
     expresa y por escrito de quien ostente su representación legal según
     su ley personal.
     Artículo 4.-Del cazador.
     1. Es cazador quien practica el ejercicio de la caza reuniendo los
     requisitos legales para ello.
     2. A efectos de catalogar los cazadores que deseen cazar en el
     territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón, se establecen las
     categorías de cazador local, cazador de la Comunidad Autónoma,
     cazador nacional y cazador extranjero.
     3. Reglamentariamente se determinarán los requisitos que debe reunir
     un cazador para ser incluido en cada una de las categorías a las que
     se refiere el apartado anterior, así como el carácter de las
     cuadrillas integradas por los cazadores.
     Artículo 5.-De la titularidad cinegética de los terrenos.
     Los derechos y obligaciones establecidos en esta Ley, en cuanto se
     relacionan con los terrenos cinegéticos, corresponden al propietario
     o a los titulares de derechos reales o personales sobre las fincas
     que comprendan el uso y disfrute del aprovechamiento de la caza en
     ellas.
     TITULO II
     De las especies cinegéticas y las piezas de caza
     Artículo 6.-De las especies cinegéticas.
     1. Son especies cinegéticas, y, por lo tanto, piezas de caza, las que
     reglamentariamente se determinen, quedando excluidas de tal categoría
     las especies catalogadas o sujetas a cualquier régimen de especial
     protección, los animales domésticos y los animales domesticados
     mientras se mantengan en ese estado.
     2. A efectos de la planificación y ordenación de los recursos
     cinegéticos, las especies cinegéticas se clasifican en dos grupos:
     especies de caza mayor y de caza menor.
     Artículo 7.-De la propiedad de las piezas de caza.
     1. Cuando la acción de cazar se ajuste a las prescripciones de esta
     Ley, el cazador adquiere la propiedad de las piezas mediante la
     ocupación.
     Se entenderán ocupadas las piezas de caza desde el momento de su
     muerte o captura.
     2. El cazador que hiera a una pieza en terreno donde le sea permitido
     cazar, en caza menor, tiene derecho a cobrarla, aunque entre o caiga
     en terreno distinto, siempre y cuando aquella se encuentre en lugar
     visible desde la linde y el cazador entre a cobrar la pieza con el
     arma descargada y abierta y con el perro atado. En caso contrario,
     deberá contar con autorización escrita del titular del terreno
     cinegético, o del propietario si el terreno tuviera la condición de
     no cinegético.
     En caza mayor deberá contarse siempre con la autorización del titular
     o propietario.
     3. Cuando uno o varios cazadores levantaran y persiguieran una pieza
     de caza, cualquier otro cazador deberá abstenerse, en tanto dure la
     persecución, de abatir o intentar abatir dicha pieza.
     Se entenderá que una pieza de caza es perseguida cuando el cazador
     que la levantó, con o sin ayuda de perro u otros medios, vaya en su
     seguimiento y tenga una razonable posibilidad de cobrarla.
     4. Cuando haya duda respecto a la propiedad de las piezas de caza se
     aplicarán los usos y costumbres del lugar, fijados previamente en los
     planes comarcales de cada zona. En su defecto, la propiedad
     corresponderá al cazador que le hubiera dado muerte, cuando se trate
     de caza menor, y al autor de la primera sangre cuando se trate de
     caza mayor. Los planes comarcales definirán el uso y costumbres de
     cada zona.
     TITULO III
     De la clasificación de los terrenos a los efectos de la caza
     CAPITULO I
     Clasificación de los terrenos, registro y señalización
     Artículo 8.-De la clasificación.
     A los efectos de la presente Ley, el territorio de la Comunidad
     Autónoma de Aragón se clasificará en terrenos cinegéticos y no
     cinegéticos.
     Artículo 9.-De la clasificación de los terrenos cinegéticos.
     Los terrenos cinegéticos se clasifican en:
     a) Reservas de caza.
     b) Cotos de caza.
     Artículo 10.-De la clasificación de los terrenos no cinegéticos.
     1. Los terrenos no cinegéticos se clasifican en:
     a) Refugios de fauna silvestre.
     b) Vedados.
     c) Zonas de seguridad.
     d) Zonas no cinegéticas.
     2. Se prohíbe el ejercicio de la caza, con carácter permanente, en
     los terrenos no cinegéticos.
     3 Excepcionalmente, cuando existan razones de orden técnico, social o
     científico que lo aconsejen, podrá autorizarse la captura de
     determinados ejemplares que existan en estos terrenos.
     4. Reglamentariamente se establecerán las condiciones para las
     autorizaciones a las que se refiere el apartado anterior.
     Artículo 11.-Del registro de terrenos.
     La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón establecerá un
     registro de los terrenos sometidos a las diferentes clasificaciones
     cinegéticas, que será publico y deberá actualizarse anualmente, antes
     del inicio de la temporada de caza.
     Artículo 12.-De la señalización de los terrenos.
     Los terrenos cinegéticos, los refugios de fauna silvestre, los
     vedados, las zonas no cinegéticas voluntarias y, en los casos que se
     establezcan por desarrollo ulterior de la Ley, los restantes terrenos
     no cinegéticos se señalizarán en la forma y condiciones que
     reglamentariamente se determinen.
     CAPITULO II
     De los terrenos cinegéticos
     Artículo 13.-De las reservas de caza.
     1. Las reservas de caza son aquellos terrenos delimitados, declarados
     como tales por el Gobierno de Aragón, para promover, conservar y
     fomentar determinadas especies cinegéticas por razón de sus valores y
     excepcionales posibilidades venatorias, subordinando a esta finalidad
     su posible aprovechamiento cinegético.
     2. La titularidad cinegética de las reservas de caza corresponde al
     Gobierno de Aragón, encomendándose su gestión y administración al
     Departamento responsable de medio ambiente.
     3. Reglamentariamente se establecerá el régimen organizativo y de
     funcionamiento de las reservas de caza, que incorporará, en todo
     caso, una junta consultiva en la que estarán representados de forma
     equilibrada todos los intereses implicados.
     Artículo 14.-De la creación, modificación y extinción de las reservas
     de caza.
     1. El Gobierno de Aragón, a propuesta del Consejero responsable de
     medio ambiente, podrá crear, mediante decreto, reservas de caza.
     2. Corresponde al Departamento responsable de medio ambiente la
     tramitación del procedimiento para la creación de reservas de caza,
     que se iniciará por orden motivada del Consejero en la que se
     justifiquen la conveniencia de su creación, atendiendo a las
     necesidades de conservación y fomento de las especies cinegéticas a
     las que se refieran, su valor y posibilidades venatorias.
     3. Sin perjuicio de su ulterior desarrollo reglamentario, en el
     procedimiento de creación se abrirá un trámite de información
     pública.
     4. Una vez cumplidos los anteriores trámites, se informará
     preceptivamente por el Consejo de Caza de Aragón, por el Consejo de
     Protección de la Naturaleza y, finalmente, por el Departamento
     responsable de medio ambiente, formulándose por el Consejero la
     propuesta de creación de la reserva de caza.
     5. La modificación de los límites y cualesquiera otras
     determinaciones propias de la creación de la reserva de caza, o su
     supresión, se tramitará por el procedimiento establecido para su
     creación.
     6. El Gobierno de Aragón establecerá un régimen de ayudas para
     compensar las limitaciones que resulten del establecimiento de las
     reservas de caza, cuya finalidad será la mejora de las condiciones
     socioeconómicas de las poblaciones locales.
     Artículo 15.-De los cotos de caza.
     1. Se denomina coto de caza toda superficie continua de terreno
     señalizado en sus límites, susceptible de aprovechamiento cinegético,
     que haya sido declarado como tal por el Departamento responsable de
     medio ambiente.
     2. A los efectos previstos en el apartado anterior, la superficie del
     coto no se considerará interrumpida, salvo circunstancias concretas
     que hagan inviable dicha continuidad, por los cursos o masas de agua,
     las carreteras o vías pecuarias, zonas de seguridad, obras
     hidráulicas o cualquier otra construcción de características
     semejantes, sin perjuicio de la observancia de todo lo dispuesto en
     la Ley y en la normativa específica sobre el uso del dominio público
     y de las zonas de seguridad.
     3. El plazo de adscripción de los terrenos al régimen de coto no será
     en todo caso inferior a cinco años si se trata de caza menor, o a
     nueve años si se trata de caza mayor.
     4. Estos plazos se considerarán prorrogados automáticamente, en cada
     caso, por el mismo período, salvo declaración expresa en contrario
     del titular de los terrenos o de los derechos cinegéticos con una
     antelación, al menos, de seis meses a la fecha de su finalización.
     5. No procederá la prórroga a la que se refiere el apartado anterior
     en los supuestos de adscripción de montes de utilidad pública.
     6. Corresponde a los directores de los servicios provinciales del
     Departamento responsable de medio ambiente la competencia para
     autorizar la constitución del coto de caza, la ulterior modificación
     de su superficie y límites y el cambio de su titularidad, y al
     Consejero responsable de medio ambiente la competencia para revocar
     dicha autorización, conforme a lo previsto en los artículos
     siguientes y en la forma en que reglamentariamente se determine.
     7. Los terrenos acotados devengarán la tasa de gestión a que se
     refiere la disposición adicional cuarta de la presente Ley.
     8. Se consideran gastos de los cotos de caza los derivados de la
     obtención por el titular del coto de los derechos cinegéticos de los
     terrenos integrantes del mismo, bien sean de propiedad privada o
     pública; los gastos de asistencia técnica; los de guardería; los
     trabajos de gestión técnica del coto, entre los que se incluirán la
     adecuación de hábitat y la mejora de infraestructuras; los de
     señalización y cualesquiera otros que reglamentariamente se
     determinen.
     Artículo 16.-De la integración de fincas en los cotos de caza.
     1. En cumplimiento de los fines establecidos en la presente Ley, y al
     objeto de poder realizar un ordenado aprovechamiento cinegético,
     todas aquellas fincas bajo una sola linde cuya superficie no exceda
     de cinco hectáreas y que estén ubicadas dentro del perímetro de un
     coto de caza quedarán integradas y formarán parte del mismo.
     2. Quienes ostentaran los derechos cinegéticos de estas fincas
     percibirán como compensación económica el valor medio que, para
     terrenos de semejantes características cinegéticas, alcancen en la
     comarca los derechos a que hace referencia el artículo 5 de la
     presente Ley.
     Artículo 17.-De la declaración de los cotos de caza.
     1. Podrá solicitar la constitución de un coto de caza cualquier
     persona, física o jurídica, que pruebe documentalmente la titularidad
     de los derechos cinegéticos sobre, al menos, el 75 por 100 de la
     superficie para la que se solicita el acotado.
     2. En el caso de los cotos privados de caza o de las explotaciones
     intensivas de caza se exigirá la acreditación documental de la
     disposición del 90 por 100 de la titularidad de los derechos
     cinegéticos sobre el conjunto de la superficie para la que se
     interesa el acotado.
     3. El otorgamiento por el servicio provincial correspondiente del
     Departamento responsable de medio ambiente de la autorización para la
     constitución del coto determinará el reconocimiento del derecho a
     ejercitar la caza en el aprovechamiento a favor de su titular o de
     sus titulares y de aquellos a quienes el titular autorice por
     escrito, con sujeción a las prescripciones de su plan técnico.
     4. La modificación, por ampliación o reducción posterior, de la
     superficie de un coto ya constituido se sujetará a la previa
     autorización del servicio provincial correspondiente del Departamento
     responsable de medio ambiente y podrá suponer la adecuación de las
     determinaciones del plan técnico a la nueva superficie.
     5. La solicitud de la ampliación o de la reducción de la superficie
     del coto deberá ir acompañada de la acreditación documental de la
     titularidad del coto ya constituido o, en su caso, de la disposición
     por el interesado de la titularidad de los derechos cinegéticos que
     van a ser incluidos en el acotado.
     6. La reducción de la superficie podrá declararse de oficio, previa
     audiencia del titular o, en su caso, titulares del coto.
     Artículo 18.-De las cesiones y arriendo de los derechos cinegéticos.
     1. La solicitud para constituir un coto de caza o ser titular del
     mismo podrá realizarla, según los casos, cualquier persona física o
     jurídica que acredite su derecho al disfrute cinegético de la
     superficie que se pretende acotar, bien como propietaria,
     arrendataria o cesionaria de los derechos cinegéticos preexistentes
     sobre los terrenos que conforman aquella.
     2. Los contratos de arrendamiento y acuerdos de cesión de los
     derechos cinegéticos a los que se refiere el apartado anterior
     deberán especificar su duración, que no podrá ser inferior al tiempo
     mínimo de adscripción de los terrenos al régimen de coto.
     Artículo 19.-De los cambios de titularidad de los cotos de caza.
     Previa renuncia del titular de un coto, la Administración podrá
     autorizar cambios de titularidad en las distintas modalidades de
     cotos de caza mediando el correspondiente trámite de audiencia a los
     interesados antes de su otorgamiento al nuevo titular.
     Artículo 20.-De la suspensión de la actividad cinegética y anulación
     de la condición de acotado.
     1. El Departamento responsable de medio ambiente podrá adoptar, como
     medida cautelar, la suspensión temporal de la actividad de la caza en
     los terrenos cinegéticos, previo informe del director del servicio
     provincial responsable de medio ambiente correspondiente, con la
     finalidad de salvaguarda urgente de los bienes y derechos afectados
     por la constatación objetiva de cualquiera de las siguientes
     circunstancias:
     a) La existencia de indicios racionales de acciones reiteradas de
     colocación de venenos o que pongan en peligro a las especies
     incluidas en los catálogos de especies amenazadas.
     b) El incumplimiento reiterado de la planificación cinegética.
     2. Mediante la tramitación del correspondiente procedimiento, incoado
     por el director del servicio provincial, previa audiencia al titular
     del coto, podrá suspenderse con carácter temporal la actividad
     cinegética, pudiendo incluso conllevar la anulación del acotado, en
     los siguientes supuestos:
     a) Incumplimiento de los fines establecidos en el artículo 1 de la
     presente Ley.
     b) Falta de pago de la tasa de gestión establecida en la disposición
     adicional cuarta de la presente Ley.
     c) Vencimiento del plazo de vigencia del plan técnico.
     d) Cuando se discuta la titularidad cinegética o se puedan lesionar
     intereses ajenos, con riesgo de generarse conflictos graves de orden
     social.
     3. En los casos previstos en los epígrafes b) y c) del apartado
     anterior se acordará de oficio la suspensión de la actividad
     cinegética por un plazo no superior a seis meses, transcurrido el
     cual, si el titular no ha resuelto las deficiencias, se procederá a
     la anulación del acotado, pasando a tener los terrenos la condición
     de vedado.
     4. En el caso previsto en el epígrafe d) del apartado 2, los terrenos
     se declararán vedados mientras persistan aquellas circunstancias, sin
     perjuicio de que con posterioridad se adopte la resolución que
     proceda o de lo que, en su caso, falle la jurisdicción ordinaria.
     Artículo 21.-De la extinción de los cotos de caza.
     1. Son causas de extinción de los cotos de caza:
     a) Renuncia del titular.
     b) Resolución sancionadora firme en los supuestos previstos en la
     presente Ley.
     c) Transcurso del plazo para el que se constituyó, salvo prórroga
     autorizada.
     d) Pérdida de los derechos cinegéticos que hagan inviable el
     ejercicio de la actividad cinegética de forma racional o que dé, como
     resultado, una superficie inferior a la mínima establecida.
     e) Muerte del titular, salvo que proceda su continuidad de acuerdo
     con la normativa sucesoria vigente.
     f) Extinción de la persona jurídica titular de los derechos de
     aprovechamiento cinegético del coto, salvo que proceda su continuidad
     de acuerdo con la normativa vigente.
     g) Establecimiento de otro régimen cinegético que resulte
     incompatible con la existencia del coto.
     h) El ejercicio de la gestión cinegética con ánimo de lucro por parte
     de los titulares de los cotos deportivos o municipales de caza.
     2. Cuando se produzca la anulación o extinción de un coto de caza,
     los terrenos que lo integran pasarán automáticamente a tener la
     consideración de zonas no cinegéticas, quedando obligado el anterior
     titular a la retirada de la señalización en el plazo que establezca
     en la resolución el Departamento responsable de medio ambiente.
     Artículo 22.-De la clasificación de los cotos de caza.
     1. Atendiendo a sus fines y titularidad, los cotos de caza se
     clasifican en:
     a) Cotos de titularidad pública:
     -Cotos sociales.
     -Cotos municipales.
     b) Cotos de titularidad privada:
     -Cotos deportivos.
     -Cotos privados.
     -Explotaciones intensivas de caza.
     2. Atendiendo al objeto principal del aprovechamiento cinegético, los
     cotos de caza se clasifican en:
     a) Cotos de caza mayor.
     b) Cotos de caza menor.
     Artículo 23.-De los cotos sociales de caza.
     1. Son cotos sociales aquellos terrenos delimitados, cuya titularidad
     ostente la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, y que
     tienen como finalidad fundamental facilitar el ejercicio de la caza a
     los cazadores de la Comunidad Autónoma de Aragón y, en especial, a
     los cazadores que no disponen de otra posibilidad de ejercitar la
     actividad cinegética.
     2. Los cotos sociales de caza se establecerán sobre terrenos en los
     que la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón ostente la
     titularidad de los derechos cinegéticos.
     3. La gestión de los cotos sociales de caza corresponderá a la
     Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, que la podrá
     ejercitar bien directamente o mediante convenio con las entidades
     colaboradoras recogidas en el artículo 75 de la presente Ley.
     4. La creación de cotos sociales de caza se iniciará por orden
     motivada del Consejero responsable de medio ambiente en la que se
     justifique la conveniencia del establecimiento de la figura que se
     proyecte.
     5. El expediente de creación de un coto social de caza será objeto de
     información pública, deberá contener el informe del Consejo de Caza
     de Aragón y concluirá por resolución dictada por el Consejero
     responsable de medio ambiente.
     6. La modificación de los límites de estos terrenos o su extinción
     requerirá la tramitación de un procedimiento que se desarrollará
     siguiendo los criterios establecidos en los apartados 4 y 5.
     7. Reglamentariamente se determinará el régimen económico y de
     funcionamiento de estos cotos, así como la distribución de los
     permisos de caza entre los diferentes tipos de cazadores, de manera
     que se garantice a los cazadores locales un cupo mínimo del 20 por
     100 de los permisos que se disfruten por temporada en el coto social.
     Artículo 24.-De los cotos municipales de caza.
     1. Son cotos municipales los promovidos por las entidades locales en
     terrenos sobre los que ostenten la titularidad de los derechos
     cinegéticos.
     2. Para su constitución, la entidad local deberá acreditar la
     titularidad de los derechos cinegéticos de los terrenos que pretende
     acotar.
     3. La gestión de los cotos municipales de caza corresponderá a la
     entidad local promotora, que la podrá ejercitar bien directamente o
     mediante cesión a sociedades de cazadores deportivas locales conforme
     a la legislación vigente en materia de régimen local.
     4. En el supuesto de que se formalice cualquier tipo de transmisión o
     cesión de la gestión, el titular de la explotación deberá notificarla
     fehacientemente al servicio provincial correspondiente.
     5. Los cotos municipales de caza deben tener una superficie mínima de
     quinientas o de mil hectáreas, según se trate de cotos de caza menor
     o de caza mayor, respectivamente.
     6. El aprovechamiento de los cotos municipales de caza se realizará
     garantizando unos cupos de permisos, que se establecerán
     reglamentariamente, a favor de:
     a) Los propietarios o titulares de aprovechamientos cinegéticos que
     hayan cedido sus derechos a la entidad local promotora, y así lo
     soliciten.
     b) Los cazadores locales.
     7. Las entidades locales podrán destinar hasta un máximo del 25 por
     100 de los ingresos obtenidos de la gestión cinegética del coto para
     la financiación de actuaciones de interés general que le son propias,
     debiendo revertir en el acotado, al menos, el 75 por 100 de dichos
     ingresos.
     8. La entidad local titular del acotado deberá presentar anualmente,
     con anterioridad al comienzo de la temporada cinegética, y como
     presupuesto necesario para el aprovechamiento de la explotación
     durante la temporada, una memoria económica de gestión del coto en la
     que figure expresamente el destino de los ingresos obtenidos por la
     explotación durante la temporada anterior.
     Artículo 25.-De los cotos deportivos de caza.
     1. Son cotos deportivos de caza aquellos en los que la gestión del
     aprovechamiento cinegético se realiza sin ánimo de lucro y se
     promueven por sociedades de cazadores deportivas federadas en la
     Federación Aragonesa de Caza o por la propia Federación Aragonesa de
     Caza.
     Se entenderá que no tienen la consideración de ánimo de lucro los
     ingresos derivados de la expedición de permisos para practicar el
     deporte cinegético, que deberán revertir directamente en la gestión
     del coto.
     2. Para su constitución, el promotor deberá acreditar la titularidad
     de los derechos cinegéticos de los terrenos que pretende acotar.
     3. La gestión de los cotos deportivos de caza se realizará
     directamente por su titular, quedando prohibido el arriendo, la
     cesión o cualquier otro negocio jurídico de similares efectos de los
     aprovechamientos cinegéticos.
     4. Los cotos deportivos de caza deben tener una superficie mínima de
     quinientas o de mil hectáreas, según se trate de cotos de caza menor
     o de caza mayor, respectivamente.
     5. Para poder titularizar este tipo de cotos de caza, las sociedades
     que los promuevan habrán de tener unos estatutos legalmente aprobados
     en los que deberá reconocerse el derecho a ser socio a los cazadores
     locales, estableciéndose reglamentariamente los cupos que les
     correspondan.
     6. El titular del acotado deberá presentar anualmente, con
     anterioridad al comienzo de la temporada cinegética y como
     presupuesto necesario para el aprovechamiento de la explotación
     durante la temporada, una memoria económica de gestión del coto.
     Artículo 26.-De la constitución de determinados terrenos como cotos
     municipales o cotos deportivos de caza.
     Los terrenos sobre los que la Administración de la Comunidad Autónoma
     de Aragón ostente la titularidad de los derechos cinegéticos y no
     constituyan un coto social de caza, una reserva de caza, un refugio
     de fauna silvestre o un vedado se destinarán a la constitución de
     cotos municipales o de cotos deportivos de caza, o a su integración
     en los mismos, siempre que estos montes reúnan la superficie mínima
     imprescindible establecida en el apartado 4 de los artículos 24 y 25,
     respectivamente, de esta Ley.
     Artículo 27.-De los cotos privados de caza.
     1. Son cotos privados de caza los promovidos por los propietarios o
     por los titulares de derechos reales o personales que determinen el
     uso y disfrute del aprovechamiento de la caza en dichos terrenos,
     cuya finalidad es el aprovechamiento cinegético de las poblaciones
     naturales de caza existentes en los mismos con carácter privativo o
     mercantil.
     2. Los cotos privados deben tener una superficie mínima de quinientas
     o de mil hectáreas, según se trate de cotos de caza menor o de caza
     mayor, respectivamente.
     3. La gestión de los cotos privados de caza se regirá por lo
     dispuesto en la legislación mercantil y civil que resulte aplicable.
     4. En el supuesto de que se formalice cualquier tipo de transmisión,
     cesión, arriendo o subarriendo de la gestión, el titular de la
     explotación deberá notificarla fehacientemente al servicio provincial
     correspondiente.
     5. No podrán formar parte de estos cotos los montes de utilidad
     pública, salvo aquellos que no tengan la superficie mínima para
     constituir un coto de caza y no puedan agruparse con otros
     colindantes de la misma condición.
     Artículo 28.-De las explotaciones intensivas de caza.
     1. Son explotaciones intensivas de caza las promovidas por los
     propietarios o por los titulares de derechos reales o personales que
     determinen el uso y disfrute del aprovechamiento de la caza en dichos
     terrenos, donde la actividad cinegética se realiza fundamentalmente
     con criterios comerciales o mercantiles y la caza se basa en la
     suelta periódica de piezas de caza criadas en cautividad en
     explotaciones industriales, debidamente autorizadas, para su captura
     inmediata, y sin perjuicio del aprovechamiento cinegético ordenado de
     las poblaciones naturales.
     2. Las explotaciones intensivas de caza únicamente podrán versar
     sobre especies de caza menor.
     3. La gestión de las explotaciones intensivas de caza se regirá por
     lo dispuesto en la legislación mercantil y civil que resulte
     aplicable.
     4. En el supuesto de que se formalice cualquier tipo de transmisión,
     cesión, arriendo o subarriendo de la gestión, el titular de la
     explotación deberá notificarlo fehacientemente al servicio provincial
     correspondiente.
     5. Para evitar los efectos que estas instalaciones puedan producir en
     terrenos cinegéticos colindantes, reglamentariamente se regulará su
     área de influencia, sobre la que el titular deberá disponer
     igualmente de la titularidad de los derechos de aprovechamiento
     cinegético.
     6. La superficie continua del terreno dedicado a tal fin no será
     inferior a cinco hectáreas ni superior a doscientas cincuenta
     hectáreas.
     7. No podrán formar parte de estos cotos los montes de utilidad
     pública ni los terrenos sobre los que la Administración de la
     Comunidad Autónoma de Aragón ostente la titularidad de los derechos
     cinegéticos, cualquiera que sea su superficie.
     Artículo 29.-Aprovechamientos compatibles en los cotos de caza mayor
     y de caza menor.
     1. En los cotos de caza mayor se podrá ejercitar el aprovechamiento
     de caza menor.
     2. En los cotos de caza menor se podrá realizar, con carácter
     secundario, el aprovechamiento de determinadas especies de caza
     mayor.
     CAPITULO III
     De los terrenos no cinegéticos
     Artículo 30.-De los refugios de la fauna silvestre.
     1. Son refugios de fauna silvestre aquellas zonas declaradas al
     efecto por el Gobierno de Aragón para cumplir las siguientes
     finalidades:
     a) Preservar y restaurar las poblaciones de las especies de
     vertebrados silvestres, en especial las incluidas en los catálogos
     nacional o de Aragón de especies amenazadas.
     b) Preservar y restaurar las poblaciones de especies y comunidades de
     vertebrados silvestres de interés científico, cultural y cinegético.
     c) Ofrecer posibilidades para el estudio, conocimiento y disfrute de
     la fauna silvestre en espacios de alta calidad ambiental.
     2. La creación de refugios de fauna silvestre se podrá promover de
     oficio por el Gobierno de Aragón o a instancia de entidades públicas
     y privadas cuyos fines sean culturales, deportivos o científicos,
     acompañando aquella de memoria justificativa de su conveniencia y
     finalidad.
     Artículo 31.-De la creación de refugios de fauna silvestre.
     1. El Gobierno de Aragón, por medio de decreto, podrá crear refugios
     de fauna silvestre a propuesta del Consejero responsable de medio
     ambiente.
     2. Corresponde al Departamento responsable de medio ambiente la
     tramitación del procedimiento para la creación de los refugios de
     fauna silvestre, que se iniciará por orden motivada del Consejero en
     la que se justifique la conveniencia de su creación, atendiendo a las
     necesidades de conservar y fomentar las poblaciones de especies de
     fauna silvestre sujetas a un especial régimen de protección.
     3. Sin perjuicio de su ulterior desarrollo reglamentario, en el
     procedimiento de creación se abrirá un trámite de información
     pública.
     4. Una vez cumplidos los anteriores trámites, se informará
     preceptivamente por el Consejo de Caza de Aragón, por el Consejo de
     Protección de la Naturaleza y, finalmente, por el Departamento
     responsable de medio ambiente, formulándose por el Consejero la
     propuesta de creación del refugio de fauna silvestre.
     5. La modificación de los límites y cualesquiera otras
     determinaciones propias de la creación del refugio de fauna
     silvestre, o su supresión, se tramitará por el procedimiento
     establecido para su creación.
     6. El Gobierno de Aragón establecerá un régimen de ayudas y
     compensaciones adecuado para las limitaciones que resulten del
     establecimiento de los refugios de fauna silvestre, cuya finalidad
     será la mejora de las condiciones socioeconómicas de las poblaciones
     locales.
     Artículo 32.-De los vedados de caza.
     1. Son vedados de caza aquellos terrenos declarados como tales por el
     Departamento responsable de medio ambiente, que ejercerá la tutela
     sobre los mismos.
     2. Los vedados de caza tendrán como finalidad principal la
     recuperación de poblaciones cinegéticas y, excepcionalmente, la
     protección de fauna catalogada como amenazada.
     Artículo 33.-De las zonas de seguridad.
     1. Son zonas de seguridad, a los efectos de esta Ley, aquellas en las
     que deben adoptarse medidas precautorias especiales encaminadas a
     garantizar la adecuada protección de las personas y sus bienes.
     2. Se consideran zonas de seguridad:
     a) Las autopistas, autovías y carreteras, cualesquiera que sea su
     categoría, así como las pistas y caminos asfaltados y cualesquiera
     otros que tuvieran la consideración de dominio público.
     b) Las vías férreas en uso.
     c) Las aguas, sus cauces y márgenes que se declaren expresamente.
     d) Las vías pecuarias que se declaren expresamente.
     e) Los núcleos urbanos y rurales.
     f) Cualquier otro lugar que, por sus características, sea declarado
     como tal en razón de lo previsto en el apartado anterior.
     3. En las zonas de seguridad queda prohibido el ejercicio de la caza
     con carácter general, debiendo portar las armas descargadas mientras
     se transite por ellas.
     4. A los efectos de esta Ley, se entenderá que un arma esta cargada
     cuando pueda ser disparada sin necesidad de serle introducida
     munición.
     5. Con carácter general, se prohíbe disparar en dirección a estas
     zonas siempre que el cazador no se encuentre separado de ellas por
     una distancia mayor que la que pueda alcanzar el proyectil o que la
     configuración del terreno intermedio haga imposible batir la zona de
     seguridad.
     6. En los supuestos contemplados en los epígrafes a), b), c) y d) del
     apartado 2 de este artículo los límites de la zona de seguridad se
     determinarán reglamentariamente.
     7. En los supuestos contemplados en el epígrafe e) del apartado 2 de
     este artículo los límites de la zona de seguridad serán los que
     alcancen las últimas edificaciones o instalaciones habituales,
     ampliados en una franja de doscientos metros en todas las
     direcciones, excepto si se trata de edificios habitables aislados, en
     cuyo caso la franja de protección será de cien metros.
     8. En el supuesto contemplado en el epígrafe f) del apartado 2 de
     este artículo los límites de la zona de seguridad serán los que se
     establezcan en la declaración.
     9. Los planes comarcales o, en su defecto, los planes técnicos
     deberán determinar las áreas que deban declararse zonas de seguridad
     en razón del uso público que en las mismas se desarrolle.
     Artículo 34.-De las zonas no cinegéticas.
     1. Son zonas no cinegéticas todos los terrenos en los que exista una
     prohibición permanente de ejercitar la caza y que no tengan la
     calificación de cotos de caza, reserva de caza, refugios de fauna
     silvestre, vedados de caza o de zonas de seguridad.
     2. Tendrán la consideración de zonas no cinegéticas voluntarias
     aquellas que, teniendo superficie suficiente para constituir en ellas
     un coto de caza, no hayan sido así declaradas por voluntad expresa
     del titular de los derechos cinegéticos, o aquellas que, sin alcanzar
     dicha superficie, no se han integrado en un coto de caza por voluntad
     de su propietario o se encuentran enclavadas en él.
     TITULO IV
     De las licencias, permisos, pruebas de aptitud
     y educación cinegética
     CAPITULO I
     De la licencia y los permisos de caza
     Artículo 35.-De las licencias de caza.
     1. La licencia de caza de Aragón es el documento de carácter nominal
     e intransferible cuya posesión es imprescindible para practicar la
     caza en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Aragón.
     2. La Comunidad Autónoma de Aragón podrá, en el ejercicio de las
     competencias asumidas en materia de caza, celebrar convenios con
     otras comunidades autónomas en los que, conforme al principio de
     reciprocidad, se reconozcan por la Comunidad Autónoma de Aragón las
     licencias de caza expedidas por otras comunidades autónomas.
     Artículo 36.-De las clases de licencia.
     1. Atendiendo a los medios o procedimientos a emplear en el ejercicio
     de la caza, las licencias se clasifican en:
     a) Licencias de clase A, que autorizan para el ejercicio de la caza
     con cualquier procedimiento o medio permitido.
     b) Licencias de clase B, que autorizan para el ejercicio de la caza
     con cualquier procedimiento o medio autorizado, distinto de las armas
     de fuego.
     2. Atendiendo a las características generales de expedición, las
     licencias se clasifican en:
     a) Licencias ordinarias, que habilitan para el ejercicio de la caza
     sin mas limitaciones que las establecidas en la presente Ley y en las
     disposiciones dictadas en su desarrollo.
     b) Licencias especiales, que habilitan exclusivamente para ejercitar
     la caza en terrenos administrados directamente por la Comunidad
     Autónoma de Aragón, siempre que se desarrolle bajo la directa
     supervisión de la guardería autonómica.
     Artículo 37.-Excepción a la exigencia de licencia de caza.
     Los resacadores y perreros que asistan en calidad de tales, sin
     portar armas de caza, a ojeos, batidas o resaques no precisarán
     licencia de caza.
     Artículo 38.-De la anulación o suspensión de licencias.
     1. Las licencias de caza expedidas por la Comunidad Autónoma de
     Aragón podrán ser anuladas o suspendidas conforme a lo dispuesto en
     la presente Ley, previa tramitación del procedimiento sancionador
     correspondiente.
     2. Las licencias que sean anuladas o suspendidas con posterioridad a
     su expedición deberán ser entregadas ante el servicio provincial del
     Departamento responsable de medio ambiente correspondiente en la
     forma, términos y condiciones que reglamentariamente se determinen.
     Artículo 39.-De los permisos.
     1. Para el ejercicio de la caza en los terrenos cinegéticos de la
     Comunidad Autónoma de Aragón, además de la licencia, es necesario
     disponer del permiso específico de su titular.
     2. El permiso es personal e intransferible y autoriza a su titular
     para el ejercicio de la actividad cinegética en las condiciones
     fijadas en el mismo.
     3. El Departamento responsable de medio ambiente podrá establecer
     mecanismos de control que regulen la expedición y disfrute de los
     permisos de caza.
     CAPITULO II
     De la educación cinegética
     Artículo 40.-De las pruebas de aptitud.
     1. Para obtener la licencia de caza de la Comunidad Autónoma de
     Aragón será requisito necesario haber superado las pruebas de aptitud
     que acrediten estar en posesión de los conocimientos necesarios para
     el ejercicio de la caza.
     2. Se establecerá reglamentariamente:
     a) El contenido de las pruebas y cuantas otras cuestiones sean
     precisas para la correcta realización de las mismas.
     b) Los criterios de exención de las pruebas, que estarán basados en
     la superación de pruebas homólogas en otras comunidades autónomas o
     en países de la Unión Europea, en la posesión de licencia de caza
     durante ejercicios cinegéticos anteriores o en la singularidad de las
     licencias especiales a las que hace referencia el artículo 36 de la
     presente Ley.
     Artículo 41.-De la educación cinegética.
     1. El Departamento responsable de medio ambiente fomentará la
     educación cinegética, el respeto y conservación del medio ambiente,
     el desarrollo sostenible y el aprovechamiento racional de los
     recursos naturales, especialmente con relación a aquellas personas
     que pretendan superar las pruebas de aptitud para obtener la licencia
     de caza.
     2. La Diputación General de Aragón promoverá convenios con otras
     Administraciones públicas y entidades colaboradoras con fines de
     educación cinegética y medioambiental.
     TITULO V
     De la planificación cinegética
     Artículo 42.-De los planes comarcales de caza.
     1. El Departamento responsable de medio ambiente elaborará los planes
     comarcales de caza mediante un procedimiento específico para cada
     plan, en el que informarán preceptivamente, y sin carácter
     vinculante, el Consejo de Caza de Aragón y el Consejo de Protección
     de la Naturaleza.
     2. Cada uno de estos planes se someterá a un periodo de información
     pública y será aprobado por orden del Consejero responsable de medio
     ambiente.
     3. Los planes comarcales de caza, cuyo contenido, vigencia y
     actualización se establecerán reglamentariamente, constituirán en
     este caso el documento básico de planificación, ordenación y gestión
     cinegética reguladores de esta actividad en las demarcaciones
     comarcales con ámbitos territoriales geográfica y ecológicamente
     homogéneos, siendo sus determinaciones de obligado cumplimiento.
     Artículo 43.-Del plan técnico de caza.
     1. El ejercicio de la caza en los terrenos cinegéticos estará
     sometido a las determinaciones de un plan técnico de caza aprobado
     por el órgano competente.
     2. En ausencia del plan, no podrá ejercerse la caza en este tipo de
     terrenos.
     3. El plan técnico fijará las directrices para la gestión y
     aprovechamiento cinegético de un coto de caza y de una reserva de
     caza, y contendrá como mínimo las siguientes determinaciones:
     a) Descripción de carácter administrativo.
     b) Estudio de las características naturales del terreno cinegético.
     c) Censos de las poblaciones cinegéticas.
     d) Estudio y evaluación de las actividades cinegéticas desarrolladas.
     e) Plan de caza para las próximas temporadas. Establecimiento de la
     renta cinegética.
     f) Plan de mejora de hábitat y de poblaciones cinegéticas, y de
     medidas de prevención de daños.
     g) Programa de control de predadores y valoración de su necesidad.
     h) Programa financiero.
     i) Soporte cartográfico.
     j) Zonas de seguridad y zonas no cinegéticas incluidas en el coto.
     k) Plan de seguimiento.
     4. El plan técnico de caza podrá establecer zonas de adiestramiento
     de perros, cuyas características se determinarán reglamentariamente.
     5. Los planes técnicos se adaptarán a los planes que los órganos
     competentes hayan aprobado para la ordenación de los recursos
     naturales, para la gestión de los espacios naturales protegidos o
     para la conservación de la fauna catalogada como amenazada, así como
     a los planes comarcales especificados en el artículo 42.
     6. Una vez aprobado en un terreno cinegético el plan técnico de caza,
     y durante su vigencia, el ejercicio de la caza en el mismo se regirá
     por éste, sin perjuicio de cualesquiera medidas excepcionales que
     adopte el Departamento responsable de medio ambiente de acuerdo con
     lo previsto en la presente Ley y disposiciones que la desarrollen.
     7. Los planes técnicos de caza serán elaborados por un técnico
     competente en las materias que constituyen su contenido y deberán ser
     presentados por los titulares de los terrenos cinegéticos.
     El técnico que haya elaborado el correspondiente plan responderá de
     su contenido.
     8. Los planes técnicos de caza se aprobarán por el órgano competente
     del Departamento responsable de medio ambiente, teniendo validez para
     un periodo máximo de nueve o cinco años, según el aprovechamiento
     cinegético sea para caza mayor o para caza menor, respectivamente,
     sin perjuicio de la adecuación de sus determinaciones en los casos de
     cualquier alteración de la superficie del acotado en los términos
     establecidos en la presente Ley.
     9. Los planes técnicos de caza tendrán un seguimiento anual, cuyo
     informe se presentará con los planes anuales de aprovechamiento
     cinegético para evaluar su eficacia.
     Artículo 44.-De los planes anuales de aprovechamiento cinegético.
     1. Los planes técnicos se concretarán para cada temporada cinegética
     en un plan anual de aprovechamiento cinegético, en el que, teniendo
     como referencia las conclusiones del seguimiento realizado en la
     temporada anterior, y conforme a las determinaciones de aquellos, se
     detallarán las circunstancias específicas de la temporada y se
     determinarán:
     a) Las especies susceptibles de ser cazadas y sus cupos.
     b) Los días hábiles para el ejercicio de la caza.
     c) Las modalidades de caza, en su caso.
     d) La presión cinegética.
     e) Cuantas actuaciones de índole cinegética se pretendan desarrollar
     en la temporada.
     2. El plan anual de aprovechamiento cinegético incorporará también la
     declaración de resultados.
     3. La falta de plan anual de aprovechamiento cinegético supondrá la
     suspensión de la autorización para la explotación del acotado,
     quedando en cualquier caso prohibido el ejercicio de la caza hasta su
     aprobación o, en su caso, revocación.
     4. Reglamentariamente se establecerá el procedimiento de aprobación
     de los planes anuales de aprovechamiento cinegético.
     Artículo 45.-Del plan general de caza.
     1. Con el fin de regular el ejercicio de la caza, el Consejero
     responsable de medio ambiente, oído el Consejo de Caza y previo
     otorgamiento del correspondiente período de audiencia e información
     pública, aprobará anualmente el plan general de caza, que será
     aplicable, con carácter general, a todo el territorio de la Comunidad
     Autónoma.
     2. En el plan general de caza se determinarán, al menos:
     a) Las especies cinegéticas que no podrán ser objeto de caza en la
     temporada, si procediera.
     b) Las modalidades permitidas.
     c) Las regulaciones y los períodos hábiles de caza, según las
     distintas especies y modalidades.
     d) Las limitaciones generales en beneficio de las especies
     cinegéticas y medidas preventivas para su control.
     e) Las valoraciones de las especies cinegéticas a efectos de
     indemnizaciones por daños.
     3. Las determinaciones del plan general de caza tendrán carácter
     subsidiario en todos aquellos aspectos no regulados específicamente
     en los planes técnicos.
     TITULO VI
     Del ejercicio de la caza
     CAPITULO I
     Requisitos, prohibiciones y autorizaciones excepcionales
     y seguridad de las cacerías
     Artículo 46.-De los requisitos para el ejercicio de la caza.
     1. Para ejercitar legalmente la caza, el cazador deberá estar en
     posesión de los siguientes documentos:
     a) Licencia de caza vigente, conforme a las determinaciones de la
     presente Ley.
     b) Documento acreditativo de la identidad del cazador.
     c) En caso de utilizar armas, el correspondiente permiso y guía de
     pertenencia, de conformidad con la legislación específica vigente.
     d) Autorizaciones correspondientes en el supuesto en que se utilicen
     otros medios de caza para cuyo uso así se exija por las disposiciones
     que sean de aplicación.
     e) Documento acreditativo de la autorización del titular del terreno
     cinegético para practicar la caza.
     f) Seguro obligatorio de responsabilidad civil del cazador en vigor.
     g) Cualesquiera otros documentos, permisos y autorizaciones que se
     exijan en la presente Ley así como en las distintas disposiciones que
     sean de aplicación.
     2. Los cazadores menores de dieciocho años, para cazar con armas,
     además de estar en posesión de la preceptiva autorización especial
     para el uso de armas, deberán ir acompañados de otro cazador mayor de
     edad que controle y se responsabilice de su acción de caza.
     Artículo 47.-Modalidades cinegéticas. Medios, procedimientos e
     instalaciones prohibidos.
     1. Reglamentariamente se podrán establecer especificaciones sobre la
     utilización de métodos y modalidades cinegéticas permitidos.
     2. Quedan prohibidas la tenencia, utilización y comercialización de
     todos los procedimientos masivos o no selectivos para la captura o
     muerte de animales, así como de aquellos que puedan causar localmente
     la desaparición o turbar gravemente la tranquilidad de las
     poblaciones de una especie.
     3. Asimismo, quedan prohibidos:
     a) El empleo y tenencia de todo tipo de gases o sustancias venenosas,
     paralizantes, tranquilizantes, atrayentes y los explosivos.
     b) El empleo y tenencia de reclamos de especies catalogadas, vivos o
     naturalizados, y otros reclamos vivos cegados o mutilados, así como
     todo tipo de reclamos eléctricos, incluidas las grabaciones.
     c) El empleo y tenencia de aparatos electrocutantes capaces de matar
     o aturdir.
     d) El empleo de faros, linternas, espejos y otras fuentes luminosas
     artificiales.
     e) El empleo de lazos y cepos no amortiguados, anzuelos y otro tipo
     de trampas no selectivas en su principio o en sus condiciones de
     empleo, incluyendo costillas, perchas o ballestas, fosos, nasas y
     alares.
     f) El empleo y tenencia de todo tipo de redes o artefactos que
     requieran para su uso el empleo de mallas.
     g) Todo tipo de medios o métodos que impliquen el uso de liga,
     pegamentos o productos similares.
     h) El empleo de aeronaves de cualquier tipo, de vehículos terrestres
     motorizados y de embarcaciones de motor, como lugares desde donde
     realizar los disparos.
     4. Quedan prohibidos los cercados con mallas que no permitan el libre
     tránsito de las especies cinegéticas.
     Artículo 48.-De las armas, municiones, calibres y dispositivos
     auxiliares.
     1. Quedan prohibidos los siguientes tipos de armas en el ejercicio de
     la caza:
     a) Armas accionadas por aire y otros gases comprimidos.
     b) Armas de fuego automáticas y semiautomáticas cuyo cargador pueda
     contener más de dos cartuchos.
     c) Armas de inyección anestésica.
     d) Armas de fuego cortas.
     e) Aquellas cuyo uso esté prohibido conforme a la normativa vigente.
     2. Quedan prohibidos los siguientes tipos de municiones en el
     ejercicio de la caza:
     a) La tenencia y empleo de cartuchos de munición de postas.
     Se entiende por postas aquellos proyectiles introducidos en los
     cartuchos cuyo peso unitario sea igual o superior a 2,5 gramos.
     b) Otras municiones que reglamentariamente se establezcan.
     3. Quedan prohibidos los siguientes dispositivos auxiliares en el
     ejercicio de la caza:
     a) Silenciadores.
     b) Dispositivos para iluminar los blancos.
     c) Dispositivos de mira de los que forme parte un convertidor o un
     amplificador electrónico de luz para tiro nocturno.
     d) Otros dispositivos que reglamentariamente se establezcan.
     Artículo 49.-De las prohibiciones y limitaciones en beneficio de la
     caza.
     1. Con carácter general, se prohíbe:
     a) Cazar aves durante la época de celo, reproducción y crianza así
     como durante su trayecto hacia los lugares de cría en el caso de las
     aves migratorias. Reglamentariamente se establecerán dichos periodos.
     b) Cazar en las épocas de veda o fuera de los días hábiles señalados
     en el plan general de caza, salvo lo dispuesto en los planes
     comarcales y planes técnicos de caza, así como la tenencia de
     especies cinegéticas muertas en época de veda, salvo que se
     justifique su procedencia legítima.
     c) Cazar fuera del período comprendido entre una hora antes de la
     salida del sol y una hora después de su puesta. Esta prohibición no
     será de aplicación a determinadas modalidades de caza nocturna
     expresamente autorizadas en las disposiciones reglamentarias.
     d) Cazar en los llamados «días de fortuna», es decir, en aquellos en
     los que, como consecuencia de incendios, inundaciones, sequías,
     epizootías y otras causas, los animales se ven privados de sus
     facultades normales de defensa u obligados a concentrarse en
     determinados lugares.
     e) Cazar en los días de nieve, cuando esta cubra de forma continua el
     suelo y queden reducidas las posibilidades de defensa de las piezas
     de caza, pudiendo el plan general de caza establecer los criterios de
     aplicación a determinadas especies o modalidades de caza.
     f) Cazar cuando, por la niebla, lluvia, nieve, humo u otras causas,
     se reduzca la visibilidad de forma tal que se vea mermada la
     posibilidad de defensa de las piezas de caza o pueda resultar
     peligroso para las personas o bienes. En todo caso, se prohíbe cazar
     cuando la visibilidad de los tiradores sea inferior a 250 metros.
     g) Cazar sirviéndose de animales o cualquier clase de vehículo como
     medios de ocultación.
     h) La práctica que tienda a chantear, atraer o espantar la caza en
     terrenos ajenos.
     i) Destruir, molestar, inquietar o alterar los vivares, madrigueras o
     nidos de especies cinegéticas, salvo en modalidades o métodos de caza
     autorizados por el Departamento.
     2. En el plan general de caza se establecerán para cada especie las
     modalidades de caza permitidas y/o prohibidas.
     Artículo 50.-De las autorizaciones excepcionales.
     1. Excepcionalmente, el Consejero responsable de medio ambiente podrá
     autorizar la utilización de los medios, procedimientos e
     instalaciones prohibidos en los artículos 47, 48 y 49 de esta Ley,
     siempre y cuando no exista otra solución satisfactoria y concurra
     alguna de las siguientes circunstancias:
     a) Que de la aplicación de su prohibición se deriven efectos
     perjudiciales para la salud y seguridad de las personas.
     b) Que de la aplicación de su prohibición se deriven efectos
     perjudiciales para las especies protegidas.
     c) Para prevenir perjuicios importantes en los cultivos, en el
     ganado, en los bosques, en la pesca y en la calidad de las aguas.
     d) Para fines de investigación o de enseñanza, de repoblación, de
     reintroducción, así como para la crianza orientada a dichas acciones.
     e) Para prevenir accidentes en relación con la seguridad aérea.
     f) Para permitir en condiciones estrictamente controladas, y mediante
     métodos selectivos y tradicionales, la captura, retención o cualquier
     otra explotación prudente de determinadas especies cinegéticas en
     pequeñas cantidades y con las limitaciones precisas para garantizar
     la conservación de las especies.
     2. La autorización administrativa a que se refiere el apartado
     anterior deberá ser motivada y especificar:
     a) Las especies a que se refiera.
     b) Los medios, sistemas o métodos a emplear y sus límites, así como
     el personal cualificado, en su caso.
     c) Las condiciones de riesgo y las condiciones de tiempo y lugar.
     d) Los controles que se ejercerán.
     e) La finalidad de la acción.
     Artículo 51.-De la seguridad en las cacerías.
     Reglamentariamente se fijarán las condiciones mínimas que deben
     adoptarse en el desarrollo de las diferentes modalidades de caza para
     garantizar la seguridad de las mismas.
     CAPITULO II
     Uso y tenencia de animales y caza con fines científicos
     Artículo 52.-De los perros y la caza.
     1. El tránsito de perros de razas no de caza por cualquier tipo de
     terreno y en toda época y el de perros de caza en época de veda
     exigirá, en todo caso, que el animal esté controlado por su
     propietario o por el responsable de su cuidado, que deberá evitar que
     aquel dañe, moleste o persiga a las piezas de caza o a sus crías y
     huevos.
     Reglamentariamente se establecerán las condiciones bajo las cuales
     estos perros se consideran controlados.
     2. Los perros de caza sólo podrán ser utilizados para el ejercicio de
     la caza en aquellos lugares y épocas en que las personas que los
     utilicen estén facultados para hacerlo y de forma ajustada a las
     normas reguladoras de esta materia que se establezcan en los cotos de
     caza y zonas de adiestramiento de perros si las hubiera, siendo
     responsables sus propietarios del cumplimiento de las normas que
     regulan su uso y de los daños y perjuicios que pudiera causar su
     incumplimiento.
     Artículo 53.-De la cetrería.
     1. La tenencia de aves de cetrería requerirá una autorización
     especial del Departamento responsable de medio ambiente.
     2. Reglamentariamente se regularán las condiciones para la
     utilización de estos animales con fines cinegéticos.
     Artículo 54.-De los hurones.
     1. La tenencia de hurones requerirá una autorización especial del
     Departamento responsable de medio ambiente.
     2. Reglamentariamente se regularán las condiciones para la
     utilización de estos animales con fines cinegéticos.
     Artículo 55.-De la caza con fines científicos.
     1. Cuando existan razones de orden técnico o científico que lo
     aconsejen el Departamento responsable de medio ambiente podrá
     capturar o autorizar la captura de determinados ejemplares de la
     fauna cinegética.
     2. Las autorizaciones contendrán al menos las siguientes
     especificaciones:
     a) La finalidad de la actividad cinegética y el destino de las
     especies capturadas.
     b) Las especies y número de ejemplares capturables.
     c) Días y horas hábiles para la caza.
     d) Métodos o medios autorizados.
     e) Terrenos en los que puede practicarse la caza científica.
     f) Plazo por el que se otorga la autorización.
     3. Finalizado el plazo concedido para la caza científica, las
     personas autorizadas deberán presentar ante el órgano autorizante
     memoria descriptiva del desarrollo de la actividad, con expresión de
     los días y horas en los que se desarrolló, medios de captura
     utilizados, número de ejemplares capturados por especies y
     conclusiones de la experiencia científica.
     Artículo 56.-Del anillamiento científico.
     Todo cazador queda obligado a entregar al Departamento responsable de
     medio ambiente las anillas y marcas de las aves que hayan sido
     abatidas por él.
     TITULO VII
     De la protección y conservación de las especies de caza
     Artículo 57.-De la protección de las especies cinegéticas autóctonas.
     1. Queda prohibida la introducción de especies, subespecies o razas
     distintas de las autóctonas, en la medida en que puedan competir con
     estas, alterar su pureza genética o equilibrios ecológicos.
     2. Quedan a salvo de esta prohibición, con la correspondiente
     autorización, las explotaciones intensivas de caza menor y los cotos
     contemplados en la disposición transitoria quinta de esta Ley.
     Reglamentariamente se establecerán las especies que pueden utilizarse
     en este tipo de cotos.
     3. A estos efectos se entienden como especies autóctonas las que
     habitan de forma natural en el territorio de la Comunidad Autónoma de
     Aragón.
     Artículo 58.-De la mejora y conservación del hábitat.
     Con el fin de favorecer la mejora y conservación de los hábitat de la
     fauna silvestre y, en especial, de las especies cinegéticas, en
     función de la competencia atribuida a los respectivos departamentos
     de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, se adoptarán
     medidas destinadas a:
     a) Considerar la conservación y la mejora de los hábitat de las
     especies naturales cinegéticas en todas las actuaciones de mejora del
     mundo rural y, en especial, en las actuaciones forestales, de puesta
     en riego y de concentración parcelaria.
     b) Fomentar el estudio de los hábitat de las especies cinegéticas en
     Aragón, así como su explotación turística y deportiva.
     c) Utilizar la política de abandono de tierras para mejorar la
     conservación y mejora de la fauna silvestre.
     d) Ponderar en la resolución de los procedimientos administrativos de
     concesión de subvenciones en materia agraria si las actuaciones
     propuestas suponen efecto positivo para los hábitat de la fauna
     silvestre.
     e) Promover la utilización de semillas, abonos y productos
     fitosanitarios que resulten más respetuosos con la fauna silvestre, y
     en especial con las especies cinegéticas.
     Artículo 59.-De las enfermedades y epizootías.
     1. Para asegurar el control del estado sanitario de las especies
     cinegéticas y de la fauna silvestre en general, el Departamento
     responsable de medio ambiente, de manera coordinada con los
     departamentos responsables de agricultura y de sanidad, de oficio o a
     instancia de las entidades locales o titulares de terrenos
     cinegéticos, adoptará las medidas necesarias para prevenir,
     comprobar, diagnosticar y eliminar las epizootías y zoonosis.
     2. Los titulares de los cotos de caza deberán notificar la existencia
     de epizootías y zoonosis que afecten a especies cinegéticas así como
     adoptar las medidas que establezcan las autoridades sanitarias en
     materia de salud pública, frente al riesgo de transmisión de zoonosis
     a la población, y las de sanidad animal en lo referente a las
     especies ganaderas, de acuerdo con la normativa vigente.
     Artículo 60.-De los censos y estadísticas.
     1. El Departamento responsable de medio ambiente realizará censos y
     estudios con el fin de mantener la información actualizada de las
     poblaciones, capturas y estado sanitario de las especies cinegéticas
     en el territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón.
     2. Los titulares de los aprovechamientos cinegéticos colaborarán con
     las autoridades administrativas facilitando a tal fin cualquier
     información que les sea requerida sobre la actividad cinegética que
     se desarrolla en los acotados.
     Artículo 61.-De las ayudas y subvenciones.
     El Gobierno de Aragón, a través de los departamentos competentes,
     fomentará mediante subvenciones y ayudas públicas las prácticas
     agrícolas, ganaderas, forestales y cinegéticas que persigan la
     conservación y fomento de los hábitat de las especies cinegéticas.
     TITULO VIII
     De las granjas cinegéticas, la comercialización,
     transporte y repoblación de especies cinegéticas
     CAPITULO I
     Granjas cinegéticas
     Artículo 62.-De las granjas cinegéticas.
     1. Se consideran granjas cinegéticas las explotaciones ganaderas
     industriales dedicadas a la producción intensiva de especies
     cinegéticas, destinadas a la repoblación de terrenos o al
     abastecimiento de explotaciones intensivas de caza, utilizando para
     ello reproductores de línea genética silvestre.
     2. Sin perjuicio de las restantes autorizaciones y licencias
     preceptivas y, especialmente, de la legislación vigente en la
     Comunidad Autónoma en materia de instalaciones y actividades
     ganaderas, las granjas cinegéticas deberán estar autorizadas por el
     Departamento responsable de medio ambiente de acuerdo con el
     procedimiento que reglamentariamente se establezca.
     3. Los titulares de las granjas cinegéticas y las personas o servicio
     que lleven a cabo la asistencia zootécnica de las mismas están
     obligados a dar cuenta al Departamento responsable de medio ambiente
     de cualquier indicio de enfermedad en los animales existentes en la
     granja, sospechosos de epizootía o zoonosis, suspendiéndose desde ese
     momento, cautelarmente, la entrada o salida de animales para
     repoblación, sin perjuicio de otras medidas necesarias para impedir
     su propagación, hasta tanto cese la posibilidad de contagio, todo
     ello en cumplimiento de lo dispuesto en la legislación vigente en la
     materia.
     4. Con la misma finalidad de control, además del preceptivo libro de
     explotaciones ganaderas, estas granjas deberán llevar un libro
     registro de las piezas de caza producidas, en el que se harán constar
     los datos que determine el Departamento responsable de medio ambiente
     al otorgar la autorización para la explotación de la granja.
     Artículo 63.-De las instalaciones accesorias de recuperación y
     fomento de las especies cinegéticas.
     1. Tendrán la consideración de instalaciones accesorias de
     recuperación y fomento de las especies cinegéticas las instalaciones
     de pequeña capacidad o superficie cuya finalidad sea el fomento y
     recuperación de las poblaciones naturales de especies de caza dentro
     del mismo coto en que se ubiquen, debiendo quedar reflejadas estas
     actividades en el plan técnico correspondiente.
     2. En todo caso, queda expresamente prohibido el traslado fuera del
     coto de los animales obtenidos, así como su comercialización.
     CAPITULO II
     Comercialización, transporte y suelta de especies de caza
     Artículo 64.-De la comercialización de las piezas de caza.
     1. Las piezas de caza abatidas que se califiquen como
     comercializables sólo podrán ser comercializadas durante los periodos
     establecidos anualmente en el plan general de caza como hábiles para
     el ejercicio de la caza, salvo las especies cinegéticas procedentes
     de granjas cinegéticas abatidas en explotaciones intensivas de caza,
     que podrán ser comercializadas durante todo el año en centros
     autorizados por las administraciones públicas competentes, siempre
     que se acrediten su origen y procedencia y sin perjuicio de
     cualesquiera otras autorizaciones que sean necesarias para su
     comercialización.
     2. En vivo, solamente podrán ser objeto de comercio los ejemplares y
     huevos que procedan de granjas cinegéticas autorizadas, así como los
     huevos recogidos y especies cinegéticas capturadas en terrenos
     cinegéticos con autorización específica del Departamento responsable
     de medio ambiente.
     3. El Gobierno de Aragón, a propuesta de los departamentos
     implicados, regulará las piezas cinegéticas que podrán ser
     comercializadas y las autorizaciones necesarias para dicha
     comercialización.
     Artículo 65.-Del transporte de especies cinegéticas vivas.
     1. Toda expedición de embriones, huevos o ejemplares de especies
     cinegéticas vivas por el territorio de la Comunidad Autónoma de
     Aragón, con destino o procedencia en la misma, bien para su suelta en
     el medio natural, para su incorporación a granjas cinegéticas o para
     su sacrificio, deberá ser notificada por el destinatario al
     Departamento responsable de medio ambiente antes de su partida, con
     expresión del lugar de procedencia, del día y hora aproximada de
     llegada y del lugar concreto de destino.
     En todo caso deberá ir amparada por el documento de traslado de
     embriones, huevos o animales de carácter sanitario establecido en la
     normativa vigente, cumplimentado por los servicios veterinarios
     oficiales, que se complementará con documentación acreditativa y
     suficiente referida a la línea genética de procedencia.
     2. El transporte en vivo de especies cinegéticas para su suelta en el
     medio natural o su incorporación a granjas cinegéticas de la
     Comunidad Autónoma de Aragón requerirá autorización expresa del
     Departamento responsable de medio ambiente, previa identificación
     individualizada de los ejemplares.
     3. Durante el transporte se deberá cumplir la normativa vigente en
     materia de bienestar animal, así como garantizar que las jaulas o
     contenedores impidan la huida de los animales durante el viaje.
     Artículo 66.-Especies cinegéticas muertas.
     1. La comercialización, transporte o almacenamiento de especies
     cinegéticas muertas deberá cumplir la normativa vigente por la que se
     establecen las condiciones sanitarias y de sanidad animal aplicables
     al sacrificio de animales de caza silvestre y a la producción y
     comercialización de sus carnes.
     2. En todo caso, las piezas de caza, para poder ser comercializadas,
     habrán de someterse a los reconocimientos oficiales establecidos y
     marcarse y documentarse con arreglo a lo dispuesto en la normativa
     vigente.
     3. Los requisitos exigidos en la normativa vigente referentes al
     transporte o tenencia de piezas de caza muerta no se aplicarán a los
     trofeos ni a las piezas enteras de animales silvestres cazados que
     sean transportados por viajeros en sus vehículos particulares,
     siempre que se trate de pequeñas cantidades de caza menor o bien de
     una pieza única de caza mayor silvestre y que, en razón de las
     circunstancias, parezca excluida la posibilidad de que la carne de
     dichas piezas enteras se destine al comercio o a ser utilizada con
     fines comerciales.
     4. A todos los efectos, se considerará transporte a partir de la
     salida de las piezas de caza abatidas de los límites del coto de caza
     o reserva de caza donde se haya producido la cacería, mientras se
     trate de un traslado vinculado a las prácticas propias de la
     modalidad de caza elegida.
     5. La comercialización de ejemplares muertos que procedan de
     explotaciones industriales podrá realizarse durante cualquier época
     del año, siempre que vayan marcados o precintados de acuerdo con las
     normas de etiquetado vigentes para este tipo de alimentos.
     Artículo 67.-Talleres de taxidermia.
     Los talleres de taxidermia, además del cumplimiento de las
     obligaciones legales que les correspondan por el ejercicio de su
     industria, llevarán un libro registro, que estará a disposición del
     Departamento responsable de medio ambiente, en el que se
     especificarán los datos identificativos del titular de las piezas de
     caza, o restos de las mismas, que se encuentren naturalizadas o en
     preparación, a los efectos de garantizar su procedencia legal.
     Artículo 68.-Importación y exportación de piezas de caza.
     Para la importación y exportación de piezas de caza vivas o muertas
     y, en general, en cuanto a comercio internacional de estas especies,
     incluidos los trofeos, se estará a lo dispuesto en la legislación
     estatal y en las normas de la Unión Europea.
     Artículo 69.-Suelta de piezas de caza.
     1. La suelta de piezas de caza en el medio natural requerirá
     autorización previa del Departamento responsable de medio ambiente.
     2. No tendrán la consideración de suelta de especies cinegéticas:
     a) Las efectuadas por las explotaciones intensivas de caza en el
     desarrollo de su normal actividad comercial.
     b) Las efectuadas en las zonas de adiestramiento de perros.
     c) La liberación de animales desde granjas cinegéticas debidamente
     autorizadas a los terrenos cinegéticos en los que se encuentren
     enclavadas.
     d) Las que procedan de las instalaciones accesorias de recuperación y
     fomento de las especies cinegéticas.
     3. En el supuesto de que se realizaran sueltas de animales sin
     autorización pertinente en el territorio de la Comunidad Autónoma de
     Aragón que pudieran afectar a la pureza cinegética de las especies
     autóctonas, transmitir algún género de enfermedad o zoonosis, o poner
     en riesgo las poblaciones naturales, el Departamento responsable de
     medio ambiente podrá efectuar directamente, o a través de terceros
     autorizados, acciones cinegéticas para eliminar dichas piezas, sin
     perjuicio de la incoación del expediente sancionador que corresponda.
     TITULO IX
     Seguro obligatorio y responsabilidad por daños
     Artículo 70.-Del seguro obligatorio.
     Todo cazador con armas deberá concertar un contrato de seguro de
     responsabilidad civil que cubra el riesgo de daños corporales durante
     el ejercicio de la caza, sin perjuicio de asegurar cualesquiera otras
     responsabilidades a que hubiera lugar conforme a la legislación civil
     y, en su caso, penal.
     Artículo 71.-De la responsabilidad por daños producidos por las
     especies cinegéticas.
     1. Los titulares de terrenos cinegéticos serán responsables de los
     daños de naturaleza agraria ocasionados por las especies cinegéticas
     procedentes de los mismos, salvo que el daño causado sea debido a
     culpa o negligencia del perjudicado o de un tercero ajeno al titular
     de la explotación.
     2. La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón será
     responsable de los daños de naturaleza agraria producidos por las
     especies cinegéticas procedentes de los refugios de fauna silvestre,
     de los vedados y de las zonas no cinegéticas que no tengan la
     condición de voluntarias, salvo que el daño causado sea debido a
     culpa o negligencia del perjudicado o de un tercero ajeno al titular
     de la explotación.
     3. Los propietarios de terrenos clasificados como zonas no
     cinegéticas voluntarias, de acuerdo con lo establecido en la presente
     Ley, serán responsables de los daños de cualquier naturaleza
     ocasionados por las especies cinegéticas procedentes de los mismos,
     salvo que el daño causado sea debido a culpa o negligencia del
     perjudicado o de un tercero ajeno al titular de la explotación.
     4. De los daños de naturaleza agraria causados por especies
     cinegéticas cuya procedencia no sea susceptible de determinación
     respecto de uno de ellos responderán solidariamente los titulares de
     los terrenos cinegéticos colindantes a la finca del perjudicado, sin
     perjuicio del derecho de repetición que les pueda asistir entre ellos
     en proporción a la superficie colindante con el predio del
     perjudicado.
     5. La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón asumirá el
     pago de las indemnizaciones a que haya lugar a favor de los
     perjudicados, por los daños de naturaleza distinta de la agraria
     causados por especies cinegéticas, salvo que los propios
     perjudicados, por culpa o negligencia, hayan contribuido a la
     producción del daño.
     Para ello se establecerán los mecanismos aseguradores oportunos y se
     regulará un procedimiento de reclamación administrativa ante la
     Diputación General de Aragón.
     6. Los titulares de los terrenos cinegéticos, en colaboración con los
     propietarios afectados por los daños, deberán adoptar medidas
     precautorias para evitar el riesgo de que estos daños se produzcan.
     TITULO X
     De la administración y vigilancia de la caza
     CAPITULO I
     Administración cinegética
     Artículo 72.-De los órganos competentes.
     El Departamento responsable de medio ambiente es el órgano de la
     Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón competente para
     ejecutar la política del Gobierno de Aragón en materia de caza,
     fomentando y controlando el ejercicio de la actividad cinegética
     mediante la realización de cuantas acciones sean precisas para el
     cumplimiento de los fines previstos en esta Ley.
     Artículo 73.-De la financiación.
     El Gobierno de Aragón destinará en cada presupuesto anual una partida
     económica para conservar, potenciar y fomentar la riqueza cinegética
     de la Comunidad Autónoma de Aragón, de la que formarán parte los
     ingresos procedentes de las licencias, tasas de gestión del coto y
     cuantas tasas se creen relacionadas con el ejercicio cinegético.
     Artículo 74.-Del Consejo de Caza de Aragón.
     1. Se crea el Consejo de Caza de Aragón como órgano consultivo y
     asesor en materia de caza adscrito al Departamento responsable de
     medio ambiente.
     2. Su composición y régimen de funcionamiento se determinarán
     reglamentariamente.
     3. Se constituirán consejos provinciales de caza con competencias
     delegadas del Consejo de Caza de Aragón.
     4.. La composición de los consejos provinciales de caza atenderá a
     los mismos criterios que se establezcan para el Consejo de Caza de
     Aragón.
     Artículo 75.-De las entidades colaboradoras en materia de caza.
     1. La Federación Aragonesa de Caza tiene el carácter de entidad
     colaboradora de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón
     en materia de desarrollo de programas de fomento de las especies
     cinegéticas, de gestión y conservación de los recursos cinegéticos,
     de regulación de la actividad cinegética y de fomento de la educación
     y formación de los cazadores, de acuerdo con lo que se establezca en
     sus estatutos.
     2. El Departamento responsable de medio ambiente podrá otorgar la
     condición de entidad colaboradora a asociaciones o sociedades
     relacionadas con la caza.
     3. Los requisitos para obtener la calificación de entidad
     colaboradora se establecerán reglamentariamente.
     4. Las entidades colaboradoras gozarán de preferencia en la concesión
     de subvenciones para el desarrollo de las actividades cinegéticas.
     CAPITULO II
     De la vigilancia de la actividad cinegética
     Artículo 76.-De la guardería en materia de caza.
     1. La vigilancia y control de la actividad cinegética corresponde a
     los agentes para la protección de la naturaleza, a los guardas para
     la conservación de la naturaleza y a los vigilantes jurados que
     presten sus servicios en la Administración de la Comunidad Autónoma
     de Aragón, cuyos miembros, en el ejercicio de sus funciones, tendrán
     la consideración de agentes de la autoridad.
     2. En las denuncias contra los infractores de la presente Ley, las
     declaraciones de los agentes de la autoridad harán fe, salvo prueba
     en contrario.
     Artículo 77.-De las dotaciones de vigilancia.
     1. Todos los cotos de caza deberán disponer de un servicio de
     vigilancia suficiente que podrá ser propio o contratado.
     2. Reglamentariamente se establecerán las características y
     dotaciones mínimas de vigilancia que deben establecer los titulares
     de los terrenos cinegéticos.
     3. Los titulares de los terrenos cinegéticos comunicarán al
     Departamento responsable de medio ambiente el servicio de guardería
     contratado, debiendo notificar igualmente cuantas alteraciones o
     sustituciones se produzcan en el mismo.
     Artículo 78.-De los guardas de caza.
     1. Los guardas de caza serán nombrados por el Consejero responsable
     de medio ambiente.
     2. La condición de guarda de caza habilita para realizar en los
     terrenos cinegéticos las siguientes funciones:
     a) Vigilancia de la caza y sus hábitat.
     b) Colaboración en la ejecución y seguimiento de los planes
     comarcales, planes técnicos y, en particular, en la práctica de la
     caza selectiva y en el control de poblaciones.
     c) Auxilio a los agentes de protección de la naturaleza en la
     conservación de los ecosistemas y de las especies de flora y fauna
     silvestres.
     3. Los guardas de caza colaborarán con las fuerzas y cuerpos de
     seguridad del Estado y con los agentes adscritos a la Administración
     de la Comunidad Autónoma de Aragón en el efectivo cumplimiento de la
     normativa cinegética dentro del territorio de esta Comunidad
     Autónoma.
     4. Para ejercer sus funciones deberán estar contratados por los
     titulares de terrenos cinegéticos, por sus asociaciones o
     federaciones, siendo necesario poner en conocimiento del Departamento
     la formalización de los contratos.
     5. El ejercicio de su actividad está restringido al ámbito
     territorial de los terrenos cinegéticos para los que hayan sido
     contratados, siendo incompatible con el ejercicio de la actividad
     cinegética en los mismos, salvo lo previsto en el epígrafe b) del
     apartado 2 del presente artículo.
     6. Para acceder a la condición de guarda de caza se deberán cumplir
     los siguientes requisitos:
     a) Ser mayor de edad.
     b) No haber sido condenado por resolución firme por infracción a la
     normativa relacionada con el medio ambiente.
     c) Superar las pruebas de aptitud establecidas al efecto.
     7. El Departamento responsable de medio ambiente regulará mediante
     orden las características de las pruebas de aptitud.
     8. A quienes superen las pruebas de aptitud se les expedirá
     certificación acreditativa, que será válida para cumplimentar el
     requisito exigido en el epígrafe c) del apartado anterior.
     9. El incumplimiento de sus funciones producirá la cancelación de la
     habilitación, que será acordada por el Consejero responsable de medio
     ambiente en resolución motivada previa audiencia del interesado.
     Artículo 79.-Asistencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del
     Estado.
     La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón podrá recabar la
     asistencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a los
     efectos de asegurar el cumplimiento de la normativa reguladora de la
     caza en Aragón.
     TITULO XI
     De las infracciones, sanciones
     y procedimiento sancionador
     CAPITULO I
     Infracciones
     Artículo 80.-De las infracciones administrativas en materia de caza.
     1. Constituye infracción, que conllevará responsabilidad
     administrativa, toda acción u omisión que infrinja lo establecido en
     la presente Ley, sin perjuicio de las responsabilidades civiles o
     penales a las que hubiera lugar.
     2. En ningún caso se podrá imponer una doble sanción por los mismos
     hechos y en función de los mismos intereses públicos protegidos, si
     bien deberán exigirse las demás responsabilidades que se deduzcan de
     otros hechos o infracciones concurrentes.
     3. En los procedimientos sancionadores que se instruyan en las
     materias objeto de la presente Ley, las informaciones aportadas por
     los agentes de la autoridad que hubieran presenciado los hechos y que
     se formalicen en documento público tendrán valor probatorio, sin
     perjuicio de las pruebas que puedan aportar los propios interesados.
     Artículo 81.-De la clasificación de infracciones.
     Las infracciones administrativas en materia de caza se clasifican en
     leves, graves y muy graves.
     Artículo 82.-De las infracciones leves.
     Tendrán consideración de infracciones leves:
     1. Cazar siendo poseedor de la documentación preceptiva pero no
     llevándola consigo, siempre que no sea presentada ante las
     autoridades competentes en el plazo de diez días hábiles.
     2. Incumplir los requisitos, condiciones y obligaciones establecidos
     en el artículo 7 de la presente Ley sobre propiedad de las piezas de
     caza.
     3. Acompañar a un cazador menor de edad penal sin evitar que este
     infrinja las disposiciones de esta Ley.
     4. Incumplir lo dispuesto en el artículo 52 de la presente Ley a
     efectos de los perros y la caza.
     5. No remitir al Departamento responsable de medio ambiente las
     anillas o marcas que posean las aves abatidas.
     6. No disponer del libro de registro exigido para los talleres de
     taxidermia en el artículo 67 de la presente Ley.
     Artículo 83.-De las infracciones graves.
     Tendrán la consideración de infracciones graves:
     1. Incumplir las normas sobre señalización de terrenos cinegéticos
     por parte del titular del coto.
     2. Incumplir las normas sobre señalización de las zonas no
     cinegéticas voluntarias por parte del propietario o propietarios de
     las fincas que las conforman.
     3. Arrancar, derribar, desplazar o modificar cualquier tipo de señal
     prevista en la legislación de caza.
     4. Subarrendar los derechos cinegéticos por parte de los titulares de
     los cotos deportivos de caza.
     5. Arrendar o ceder a terceros la gestión de los cotos deportivos de
     caza.
     6. No notificar a la Administración responsable por parte del titular
     del coto municipal, privado de caza o de la explotación intensiva de
     caza cualquier tipo de transmisión de su gestión, de conformidad con
     lo dispuesto en los artículos 24, 27 y 28, respectivamente.
     7. Incumplir las condiciones exigidas para el establecimiento o
     modificación de un terreno cinegético, así como el falseamiento de
     límites o superficie.
     8. Incumplir las condiciones y requisitos regulados en los artículos
     24, 25, 27 y 28 de la presente Ley respecto a la constitución y
     gestión de los cotos municipales, deportivos, privados y
     explotaciones intensivas de caza.
     9. Cazar en zonas donde esté expresamente prohibido sin autorización.
     10. Cazar sin licencia, con licencia con datos falsificados, teniendo
     retirada la licencia o estando privado de obtenerla por sentencia o
     resolución administrativa firmes.
     11. Cazar con armas de fuego no estando en posesión de la licencia de
     clase A.
     12. Cazar sin permiso del titular del acotado o falsear los datos
     contenidos en el mismo.
     13. Cazar sin permiso en las reservas de caza.
     14. Falsear la condición de cazador sin posibilidad de realizar
     actividades cinegéticas cuando viene realizando dicha actividad en
     cotos deportivos y municipales de caza.
     15. Ejercitar la actividad cinegética o permitirla por parte del
     titular del acotado, sin tener presentado y aprobado el
     correspondiente plan técnico del coto y el plan anual de
     aprovechamientos cinegéticos.
     16. Incumplir, por parte del titular o de los cazadores, el contenido
     del plan técnico del coto y el plan anual de aprovechamiento
     cinegético aprobados por la Administración.
     17. Infringir las normas específicas contenidas en el plan general de
     caza, cuya regulación se encuentra en el artículo 45 de la presente
     Ley.
     18. Incumplir los requisitos exigidos para el ejercicio de la caza en
     el artículo 46 de la presente Ley.
     19. Incumplir lo establecido en el artículo 47 de la presente Ley
     sobre medios y procedimientos prohibidos.
     20. Incumplir lo establecido en el artículo 48 de la presente Ley
     sobre armas, municiones, calibres y dispositivos auxiliares.
     21. Falsear los datos con la finalidad de obtener autorizaciones
     excepcionales a los efectos del artículo 50 de la presente Ley, así
     como incumplir el condicionado contenido en aquellas autorizaciones
     excepcionales que se hubieran otorgado.
     22. Cazar en época de veda o, dentro del período establecido, en día
     no hábil, así como la tenencia de especies cinegéticas muertas en
     época de veda, salvo que se justifique su procedencia legítima.
     23. Cazar fuera del periodo comprendido entre una hora antes de la
     salida del sol y una hora después de su puesta.
     24. Cazar en los días de fortuna definidos en el artículo 49.1.d) de
     la presente Ley.
     25. Cazar en días de nieve, salvo lo que establezca el plan general
     de caza.
     26. Cazar en días de niebla, lluvia, nieve, humo u otras causas o con
     visibilidad mermada que reduzcan la defensa de las piezas de caza o
     resulten peligrosos para las personas o bienes.
     27. Cazar cuando la visibilidad de los tiradores sea inferior a los
     250 metros.
     28. Cazar sirviéndose de animales o cualquier clase de vehículos como
     medio de ocultación.
     29. Chantear, atraer o espantar la caza de terrenos ajenos.
     30. Vulnerar las modalidades de caza prohibidas en el plan general de
     caza.
     31. Destruir, molestar, inquietar o alterar los vivares, madrigueras
     o nidos de especies cinegéticas, salvo en modalidades o métodos de
     caza autorizados por el Departamento responsable de medio ambiente.
     32. Tener aves de cetrería sin autorización, así como vulnerar las
     condiciones de autorización otorgada para la utilización de estos
     animales.
     33. Tener hurones sin autorización, así como vulnerar las condiciones
     de autorización otorgada para la utilización de estos animales.
     34. Vulnerar las normas sobre seguridad en las cacerías que
     reglamentariamente se establezcan.
     35. Incumplir las condiciones de otorgamiento de las autorizaciones
     concedidas para la caza con fines científicos o para la conservación
     de nidos, pollos, madrigueras, colonias y criaderos de especies
     cinegéticas.
     36. No declarar los titulares de terrenos cinegéticos las epizootías
     y zoonosis que afecten a la fauna cinegética.
     37. Incumplir los titulares de terrenos cinegéticos las medidas que
     se ordenen para prevenir o combatir las epizootías y zoonosis.
     38. Infringir lo dispuesto en el artículo 57 de la presente Ley sobre
     protección de las especies cinegéticas autóctonas.
     39. Instalar granjas cinegéticas sin estar en posesión de la
     autorización correspondiente, así como incumplir las condiciones
     fijadas en esta y las obligaciones establecidas en la presente Ley.
     40. Comercializar, transportar, importar o exportar piezas de caza,
     vivas o muertas, así como embriones o huevos, sin cumplir los
     requisitos establecidos.
     41. Comercializar piezas de caza enlatadas, congeladas o refrigeradas
     sin cumplir las condiciones dictadas al efecto por el órgano
     competente con el fin de garantizar la procedencia legal de las
     mismas.
     42. Dificultar la acción de los agentes de la autoridad en el
     ejercicio de sus funciones.
     43. Obstaculizar el ejercicio de las funciones propias de los agentes
     de la autoridad en la inspección de caza o el acceso a los diversos
     terrenos cinegéticos.
     44. Incumplir los demás requisitos, obligaciones o prohibiciones
     establecidas en esta Ley.
     Artículo 84.-De las infracciones muy graves.
     Tendrán la consideración de infracciones muy graves:
     1. La introducción o suelta de especies de fauna silvestre o de
     especies cinegéticas, sin la debida autorización, o el incumplimiento
     de los requisitos establecidos en la misma.
     2. La caza sin permiso en espacios naturales protegidos y refugios de
     fauna silvestre.
     CAPITULO II
     Sanciones
     Artículo 85.-Sanciones.
     1. Las infracciones tipificadas en la presente Ley serán sancionadas
     de la siguiente manera:
     a) Las infracciones leves, con multa de 60,10 a 300,51 euros.
     b) Las infracciones graves, con multa de 300,51 a 3.005,06 euros.
     c) Las infracciones muy graves, con multa de 3.005,07 a 60.101,21
     euros.
     2. Las sanciones establecidas en el apartado anterior podrán
     conllevar las siguientes medidas accesorias:
     a) Inhabilitación para cazar.
     b) Anulación del coto.
     c) Suspensión de la actividad cinegética.
     3. En concreto, la sanción de las infracciones que a continuación se
     relacionan, tipificadas como graves en el artículo 83, puede
     conllevar las siguientes medidas accesorias:
     a) La sanción de las infracciones contempladas en los apartados 1, 8,
     15, 16 y 43 del mencionado precepto, la anulación del acotado o la
     suspensión de la actividad cinegética en el mismo.
     b) La sanción de la infracción tipificada en el apartado 2, la
     integración de las fincas en cotos de caza.
     c) La sanción de las infracciones contempladas en el apartado 7, la
     anulación de la declaración.
     d) La sanción de las infracciones tipificadas en los apartados 32, 33
     y 35, la retirada de la autorización.
     e) La sanción de las infracciones contempladas en el apartado 39, la
     retirada de la autorización o la suspensión de la actividad
     industrial.
     4. La sanción de las infracciones tipificadas como graves en los
     apartados 4 y 5 del artículo 83 llevará como medida accesoria la
     anulación del acotado o la suspensión de la actividad cinegética en
     el mismo.
     5. La sanción de la infracción tipificada como muy grave en el
     apartado 1 del artículo 84 podrá conllevar la anulación del acotado.
     Artículo 86.-De las circunstancias modificativas de la
     responsabilidad.
     1. Serán elementos a tener en cuenta para la graduación de las
     sanciones:
     a) La intencionalidad y el grado de malicia.
     b) El daño producido por su irreversibilidad a la vida silvestre y su
     hábitat.
     c) La posibilidad de que se produzcan riesgos graves para la
     seguridad e integridad de las personas.
     d) La reincidencia.
     e) La agrupación y organización para cometer la infracción y la
     realización de actos para ocultar su descubrimiento.
     f) El beneficio obtenido por el infractor y, en su caso, por
     terceros.
     g) La nocturnidad, salvo en aquellos casos en que, de conformidad con
     lo dispuesto en esta Ley, constituya en sí misma infracción
     administrativa.
     2. Las infracciones administrativas cometidas por personas que, por
     su cargo o función, estén obligadas a hacer cumplir a los demás los
     preceptos que regulan el ejercicio de la caza se sancionarán
     aplicando la máxima cuantía de la escala correspondiente a la
     infracción cometida. Estos supuestos conllevarán, además, el decomiso
     del arma, la retirada de la licencia de caza y la posibilidad de
     inhabilitación para obtenerla en un plazo de hasta dos años.
     Artículo 87.-Reincidencia.
     1. Existe reincidencia si se comete más de una infracción a la
     presente Ley en el término de dos años, cuando así haya sido
     declarado mediante resolución firme.
     2. Si concurre la circunstancia de reincidencia, la sanción a imponer
     se incrementará en un 50 por 100 de su cuantía, y, si se reincide más
     veces, el incremento será del 100 por 100.
     Artículo 88.-Concurrencia de responsabilidades.
     1. A los responsables de dos o más infracciones se les impondrán las
     sanciones correspondientes a cada una de ellas.
     2. Las sanciones que se impongan a los distintos responsables de una
     misma infracción tendrán entre sí carácter independiente.
     3. Cuando no sea posible determinar el grado de participación de las
     distintas personas que hubieran intervenido en la realización de la
     infracción o cuando el cumplimiento de las obligaciones establecidas
     en la normativa vigente corresponda a varias personas conjuntamente,
     la responsabilidad será solidaria, sin perjuicio del derecho a
     repetir frente a los demás participantes por parte de aquel o
     aquellos que hubieran hecho frente a las responsabilidades.
     Artículo 89.-Responsabilidad de las personas jurídicas.
     Las personas jurídicas serán responsables directas de las sanciones y
     de los daños y perjuicios generados por las infracciones cometidas
     por acuerdo de sus órganos, o por sus representantes, mandatarios o
     empleados en el desempeño de sus respectivas funciones.
     Artículo 90.-Responsabilidad subsidiaria de los titulares de derechos
     cinegéticos.
     Los titulares de los derechos cinegéticos serán responsables
     subsidiarios de las infracciones que cometan sus empleados en
     acciones de molestia intencionada, persecución, captura o muerte de
     ejemplares de especies de fauna amenazada contemplada en el Catálogo
     de Especies Amenazadas de Aragón.
     Artículo 91.-Responsabilidad de los menores de edad penal.
     1. Cuando en el transcurso de la instrucción de un procedimiento se
     apreciase que alguno de los inculpados es menor de edad penal y los
     hechos pudieran ser constitutivos de delito o falta, el instructor no
     formulará propuesta de sanción respecto a aquel, sino que remitirá lo
     actuado al Juzgado de Menores competente.
     2. De los daños y perjuicios causados por los menores de edad penal
     responderán sus padres, sus tutores o los encargados de su guarda,
     previa su audiencia en el procedimiento que, a tal fin, se incoe.
     Artículo 92.-De las multas coercitivas.
     Podrán imponerse multas coercitivas reiteradas por lapsos de tiempo
     no inferior a quince días, en los términos que se establezcan en la
     legislación reguladora del procedimiento administrativo común, cuya
     cuantía no excederá en cada caso de 3.005,06 euros.
     Artículo 93.-De la inhabilitación para cazar.
     1. Cuando el hecho denunciado constituya infracción grave o muy grave
     y concurran circunstancias modificativas de responsabilidad, la
     sanción podrá llevar aparejada la prohibición de cazar de uno a cinco
     años.
     2. El órgano competente remitirá la resolución adoptada al Registro
     Regional de Infractores de Caza a los efectos oportunos.
     3. En todo caso la sanción conllevará la exclusión del infractor de
     los sorteos para obtener permisos para practicar la caza en los cotos
     sociales y reservas de caza existentes en la Comunidad Autónoma de
     Aragón durante un año, si la infracción cometida se reputa leve; tres
     años, si se trata de infracciones graves, y cinco años en el caso de
     infracciones muy graves.
     Artículo 94.-De los comisos.
     1. Toda infracción de la presente Ley llevará consigo el comiso de la
     caza viva o muerta que fuera ocupada, independientemente de su
     calificación o no como pieza objeto de caza, así como el de las
     especies catalogadas aprehendidas. Asimismo se podrán decomisar
     cuantas artes materiales, medios o animales vivos hayan servido para
     cometer la infracción.
     2. Las piezas capturadas que se encuentren vivas y con posibilidad de
     sobrevivir serán devueltas a su medio, a ser posible ante testigos,
     una vez adoptadas las medidas necesarias para su correcta
     identificación, si fuera preciso.
     Si para ello fuera necesario el depósito, y este no comprometiera la
     supervivencia de las piezas decomisadas, se constituirá en
     dependencias de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón
     o, en su caso, en instalaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad
     del Estado o de las entidades locales.
     3. Las piezas de caza muertas se entregarán, mediante recibo, en un
     centro benéfico local y, en su defecto, en el Ayuntamiento que
     corresponda, con idénticos fines.
     4. Tratándose de perros, aves de presa, reclamos o hurones u otros
     medios de caza, salvo las armas, cuya tenencia esté autorizada, el
     comiso será sustituido por el abono de la cantidad por cada uno de
     ellos que, mediante orden del Consejero responsable de medio
     ambiente, se determine para cada supuesto, no pudiendo ser su importe
     inferior a 60,10 euros ni superior a 3.005,06 euros.
     5. Cuando los medios y artes utilizados para cometer la infracción
     sean de uso ilegal, serán destruidos una vez que hayan servido como
     prueba de la denuncia y la resolución del expediente sea firme.
     6. En las resoluciones de los expedientes sancionadores se decidirá
     sobre el destino de los comisos, acordándose su destrucción,
     enajenación o devolución a sus dueños en función de las
     características de los mismos y de las circunstancias de la
     infracción.
     Artículo 95.-De la retirada de las armas.
     1. La autoridad o sus agentes procederán a la retirada de las armas
     que hayan servido de sustento para cometer la infracción, dando
     recibo de su clase, marca, número y puesto de la Guardia Civil donde
     se depositen.
     2. La negativa a la entrega del arma, cuando el cazador sea requerido
     para ello, dará lugar a denuncia ante el juzgado competente a los
     efectos previstos en la legislación penal.
     Artículo 96.-De la devolución de armas retiradas.
     1. Las armas retiradas serán devueltas cuando la resolución recaída
     en el expediente fuera absolutoria o se proceda a su sobreseimiento.
     2. En el supuesto de infracción administrativa leve, el instructor
     podrá acordar la devolución del arma en cualquier momento de la
     tramitación del expediente.
     3. Si la infracción se calificara de grave o muy grave la devolución
     del arma sólo procederá cuando se haya hecho efectiva la sanción
     impuesta.
     No obstante, el instructor del expediente podrá acordar, una vez
     dictada la propuesta de sanción, la devolución del arma si el
     presunto infractor presenta aval bancario que garantice el importe
     total de la sanción e indemnizaciones propuestas.
     4. A las armas decomisadas se les dará el destino establecido en la
     legislación del Estado en la materia.
     CAPITULO III
     Procedimiento sancionador
     Artículo 97.-Del procedimiento administrativo sancionador.
     La propuesta de resolución deberá contener, al menos, los siguientes
     pronunciamientos:
     a) Exposición de los hechos y datos del denunciado.
     b) Calificación legal de la infracción.
     c) Circunstancias atenuantes o agravantes.
     d) Determinación y tasación de los daños con especificación de las
     personas o entidades perjudicadas.
     e) Armas ocupadas y su depósito y procedencia o no de su devolución
     inmediata.
     f) Artes, animales u otros medios de caza ocupados, y su depósito.
     Si se tratase de perros, aves de presa, hurones o reclamos, propuesta
     de devolución de los mismos al infractor con determinación de la
     fianza que deba depositar en tanto se resuelva definitivamente el
     expediente, que nunca podrá ser superior a la cuantía de la multa que
     pudiera corresponder por la infracción cometida.
     g) Sanción procedente con determinación de si conlleva privación de
     la licencia o inhabilitación para obtenerla.
     Artículo 98.-Competencia.
     1. La incoación de los procedimientos administrativos sancionadores
     corresponde a los directores de los servicios provinciales del
     Departamento responsable de medio ambiente.
     2. Son competentes para resolver los procedimientos sancionadores:
     a) Para las sanciones de hasta 12.020,24 euros, los directores de los
     servicios provinciales.
     b) Para las sanciones comprendidas entre 12.020,25 y 30.050,61 euros,
     el Director General responsable del medio natural.
     c) Para las sanciones de superior cuantía, el Consejero responsable
     de medio ambiente.
     3. El órgano competente para ordenar la incoación del procedimiento
     sancionador podrá proceder, mediante acuerdo motivado, a la adopción
     de las medidas de carácter provisional que sean necesarias para
     asegurar la eficacia de la resolución final que pudiera recaer o para
     impedir la continuidad de la infracción.
     4. En la resolución de estos procedimientos, además de la sanción que
     en su caso proceda, se determinarán las medidas necesarias para
     minorar o solventar los efectos de la infracción, provisional o
     definitivamente.
     Artículo 99.-De los delitos o faltas.
     1. Cuando una infracción revistiese carácter de delito o falta
     sancionable penalmente se dará traslado inmediato de la denuncia al
     Ministerio Fiscal, suspendiéndose la actuación administrativa hasta
     el momento en que la resolución penal recaída adquiera firmeza.
     2. La sanción de la autoridad judicial excluirá la imposición de
     sanción administrativa por los mismos hechos.
     3. De no estimarse la existencia de delito o falta, se continuará el
     expediente administrativo hasta su resolución definitiva con base, en
     su caso, en los hechos que el órgano judicial competente haya
     considerado probados.
     Artículo 100.-De la prescripción.
     1. Las infracciones administrativas contra lo dispuesto en la
     presente Ley prescribirán: las muy graves, a los tres años; las
     graves, a los dos años, y las leves, a los seis meses.
     2. El plazo de prescripción de las infracciones administrativas
     comenzará a contar desde el día en que la infracción se hubiera
     cometido.
     3. Interrumpirá la prescripción de las infracciones la iniciación,
     con conocimiento del interesado, del procedimiento sancionador,
     reanudándose el plazo de prescripción si el expediente sancionador
     estuviera paralizado durante más de un mes por causa no imputable al
     presunto responsable.
     4. Las sanciones derivadas de las infracciones previstas en la
     presente Ley prescribirán a los cuatro años, contados desde el día
     siguiente a aquel en que adquiera firmeza la resolución por la que se
     impone la sanción.
     5. Interrumpirá la prescripción de las sanciones la iniciación, con
     conocimiento del interesado, del procedimiento de ejecución,
     volviendo a transcurrir el plazo si aquel estuviera paralizado
     durante más de un mes por causa no imputable al infractor.
     Artículo 101.-De la caducidad.
     1. En los procedimientos sancionadores instruidos en aplicación de
     esta Ley, deberá dictarse y notificarse la oportuna resolución
     expresa en el plazo máximo de doce meses, computados a partir del
     momento en que se acordó su iniciación.
     2. En caso de incumplimiento del plazo señalado en el apartado
     anterior, la Administración, de oficio o a instancia del interesado,
     declarará la caducidad del expediente, salvo que la demora se deba a
     causas imputables a los interesados o a la tramitación, por los
     mismos hechos, de un procedimiento judicial penal o de un
     procedimiento sancionador instado por los órganos competentes de la
     Unión Europea.
     Artículo 102.-De las indemnizaciones por razón de la caza.
     1. Las sanciones serán compatibles con la exigencia al infractor de
     la reposición, en su caso, de la situación alterada por el mismo a su
     estado originario, así como con la indemnización por los daños y
     perjuicios causados, que deberá ser abonada a la Administración de la
     Comunidad Autónoma de Aragón en las cuantías que reglamentariamente
     se determinen para las especies cobradas ilegalmente.
     2. La indemnizaciones que perciba aquella por las especies de caza
     cobradas ilegalmente serán reintegradas por la Administración a los
     titulares de los cotos de caza en los que las citadas especies
     hubieran sido cobradas.
     3. El Departamento responsable de medio ambiente, por medio de orden
     del Consejero, y con el fin de determinar el alcance de la obligación
     de indemnización, establecerá, para cada temporada de caza, los
     criterios de valoración y la valoración específica de las diversas
     especies cinegéticas y de la fauna silvestre.
     Para realizar esta valoración se tendrá en cuenta el Indice General
     Nacional del Sistema de Indices de Precios de Consumo o, en su caso,
     cualquier otro índice que lo sustituya.
     4. Cuando la valoración de la especie no cinegética no haya sido
     prevista con carácter previo en la orden que establezca el baremo
     para la temporada correspondiente, serán los servicios del
     Departamento responsable de medio ambiente quienes, razonadamente,
     conforme a criterios técnicos, determinen el valor de la
     indemnización.
     Artículo 103.-Del Registro Regional de Infractores de Caza.
     1. Se crea el Registro Regional de Infractores de Caza, dependiente
     del Departamento responsable de medio ambiente, en el que se
     inscribirán de oficio todos los que hayan sido sancionados por
     resolución, administrativa o judicial, firme en materia de caza.
     2. En el Registro deberá figurar el motivo de la sanción, cuantía de
     las multas e indemnizaciones, si las hubiere, así como la
     inhabilitación, en su caso, para el ejercicio de la caza y su
     duración.
     3. Las inscripciones y variaciones que se produzcan en los asientos
     del Registro serán remitidas al Registro Nacional de Infractores de
     Caza y Pesca.
     DISPOSICIONES ADICIONALES
     Primera.-Habilitación para la actualización de la cuantía de las
     sanciones.
     El Gobierno de Aragón, mediante decreto, podrá actualizar las
     cuantías de las sanciones previstas en la presente Ley con arreglo al
     Indice General Nacional del Sistema de Indices de Precios de Consumo
     o, en su caso, cualquier otro índice que lo sustituya.
     Segunda.-Espacios naturales protegidos.
     El ejercicio de la caza en los espacios naturales protegidos y, en su
     caso, en sus zonas periféricas de protección se someterá a lo que
     dispongan sus respectivos planes de ordenación de los recursos
     naturales y planes rectores de uso y gestión.
     Tercera.-Comisión de homologación.
     1. Se crea la Comisión de homologación de trofeos de caza de Aragón,
     cuya función es la homologación de los trofeos de caza conforme a las
     fórmulas y baremos establecidos en el ámbito nacional.
     2. Su composición y régimen de funcionamiento se determinarán
     reglamentariamente.
     Cuarta.-Tasa por servicios de gestión de los cotos. Tasa número 19.
     1. Se crea la tasa por servicios de gestión de los cotos cuyo hecho
     imponible lo constituye la gestión administrativa de los cotos de
     caza, en concreto la tramitación de los expedientes de creación o
     constitución de cotos de caza; de modificación de superficies y
     límites; de cambios de titularidad; de anulación de cotos de caza; de
     tramitación de planes técnicos y planes anuales de aprovechamientos
     cinegéticos y de tramitación de cualquier solicitud derivada de la
     gestión de los cotos de caza.
     2. Son sujetos pasivos de esta tasa los titulares de los cotos
     municipales, deportivos, privados y de las explotaciones intensivas
     de caza de la Comunidad Autónoma de Aragón.
     3. La tarifa será de 0,54 euros por hectárea para los cotos de caza
     mayor y de 0,36 euros por hectárea para los cotos de caza menor.
     Los titulares de los cotos deportivos y municipales pagarán el 10 por
     100 de esta tarifa si el coto es de caza menor y el 30 por 100 si es
     de caza mayor.
     En ningún caso la tarifa de los cotos deportivos y municipales, una
     vez aplicados los citados porcentajes, podrá superar los 1.502,53
     euros.
     4. La tasa se devengará anualmente.
     5. Los ingresos recaudados se afectarán a la financiación de
     actividades cinegéticas por la Administración de la Comunidad
     Autónoma de Aragón.
     DISPOSICIONES TRANSITORIAS
     Primera.-Cotos deportivos creados de oficio.
     Los cotos deportivos constituidos de oficio mediante el Decreto
     72/1997, de 27 de mayo, del Gobierno de Aragón, pasarán a denominarse
     cotos sociales de «Nueveciercos», «Artaso y Sieso», «Isín y Asún»,
     «La Pardina de Fanlo», «Ainielle» y «La Guarguera».
     Segunda.-Cotos cuyos titulares sean ayuntamientos u otras entidades
     locales.
     Los cotos de caza que a la entrada en vigor de esta Ley tengan por
     titular a una entidad local pasarán a denominarse «cotos municipales
     de caza», salvo que el titular actual manifieste su desistimiento
     ante el Departamento responsable de medio ambiente en el plazo de
     tres meses tras la entrada en vigor de la presente Ley.
     Tercera.-Explotaciones privadas de caza.
     Las explotaciones privadas de caza vigentes a la entrada en vigor de
     esta Ley pasarán a denominarse «cotos privados de caza», salvo que el
     titular actual manifieste su desistimiento ante el Departamento
     competente en el plazo de tres meses tras la entrada en vigor de la
     presente Ley.
     Cuarta.-Cotos vigentes antes de la Ley 12/1992.
     Los cotos privados de caza creados al amparo de la Ley 1/1970, de 4
     de abril, vigentes a la entrada en vigor de esta Ley, deberán
     adecuarse a una de las figuras de terrenos cinegéticos establecidas
     por la presente Ley en el plazo de seis meses tras su entrada en
     vigor.
     Quinta.-Cercados cinegéticos.
     1. Los cotos comerciales de caza coincidentes con cercados
     cinegéticos de caza mayor existentes a la entrada en vigor de esta
     Ley pasarán a denominarse «cotos privados de caza»,
     independientemente de la superficie que tengan.
     2. El cambio de titularidad o uso significará la supresión del
     cercado cinegético.
     Sexta.-Señalización.
     En un plazo de dos años desde la entrada en vigor de la Ley deberá
     procederse a la adaptación de las señales actuales delimitadoras de
     los cotos de caza a los nuevos tipos establecidos en la presente Ley,
     incluidos los números de matrícula.
     Séptima.-Planes técnicos.
     Los titulares de los cotos de caza deberán presentar ante la
     Administración un plan técnico de caza, conforme los contenidos
     establecidos por el Departamento responsable de medio ambiente, antes
     del 30 de junio del año 2002.
     Octava.-Validez de las licencias concedidas de conformidad con la
     legislación vigente.
     Las licencias de caza otorgadas con anterioridad a la entrada en
     vigor de la presente Ley mantendrán su validez hasta el fin de su
     periodo de vigencia.
     Novena.-Consejo de Caza de Aragón. Consejos provinciales.
     Hasta que se proceda al desarrollo reglamentario del artículo 74 de
     la presente Ley, continuará vigente el Decreto 42/1986, de 14 de
     abril, asumiendo las competencias del Consejo de Caza de Aragón y de
     los consejos provinciales establecidas en el presente texto legal el
     Consejo de Caza de Aragón y los consejos provinciales de caza.
     Décima.-Aplicación de la orden anual de regulación del ejercicio de
     la caza.
     En tanto no se aprueben las normas reglamentarias dictadas en
     desarrollo de esta Ley o el plan general de caza, el ejercicio de
     caza se ajustará a lo dispuesto en la orden anual por la que se
     establezcan las normas para el ejercicio de la caza en el territorio
     de Aragón vigente en el momento de entrada en vigor de la presente
     Ley, en cuanto no se opusiere a la misma.
     Undécima.-Normativa aplicable a la tramitación de los procedimientos
     sancionadores.
     Los procedimientos sancionadores iniciados al amparo de la
     legislación anterior continuarán tramitándose con arreglo a la misma
     hasta su resolución.
     Duodécima.-Valoración de los medios decomisados.
     En tanto no se apruebe la orden a que se hace referencia en el
     artículo 94, a efectos de sustitución de los medios decomisados, se
     aplicarán las siguientes cuantías:
     a) Vehículos a motor: 3.005,06 euros.
     b) Perros: 150,25 euros.
     c) Aves de presa: 90,15 euros.
     d) Hurones y otros reclamos: 60,10 euros.
     Decimotercera.-Guardería.
     1. En tanto se establecen reglamentariamente las dotaciones mínimas
     de vigilancia en los cotos, a los efectos de contratación de guardas
     particulares de campo o guardas de caza, se entenderá suficiente la
     dotación de un guarda por cada 25.000 hectáreas de superficie, cuando
     la persona que desempeñe la función desarrolle exclusivamente tareas
     cinegéticas, y por cada 5.000 hectáreas cuando desarrolle, además,
     otros cometidos.
     2. Los contratos de guardas de caza realizados con arreglo a la
     normativa anterior a la entrada en vigor de esta Ley tendrán la
     duración que en ellos se contemple, con independencia de las
     dotaciones mínimas de vigilancia de los cotos que se establezcan
     reglamentariamente.
     DISPOSICION DEROGATORIA
     Unica.-Quedan derogadas expresamente la Ley 12/1992, de 10 de
     diciembre, de Caza, y la Ley 10/1994, de 31 de octubre, de
     modificación de la Ley de Caza de Aragón, así como cuantas
     disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en
     la presente Ley.
     DISPOSICIONES FINALES
     Primera.-Desarrollo reglamentario.
     Se autoriza al Gobierno de Aragón a dictar, dentro del plazo máximo
     de un año, las disposiciones reglamentarias que sean necesarias para
     el desarrollo de la presente Ley.
     Segunda.-Entrada en vigor de la Ley.
     La presente Ley entrará en vigor a los veinte días de su completa
     publicación en el «Boletín Oficial de Aragón».
     Así lo dispongo a los efectos del artículo 9.1 de la Constitución y
     los correspondientes del Estatuto de Autonomía de Aragón.
     Zaragoza, 4 de abril de 2002.
     El Presidente del Gobierno de Aragón, MARCELINO IGLESIAS RICOU