Rango: DECRETO
Fecha de disposición: 20200210
Fecha de Publicacion: 17/02/2020
Número de boletín: 32
Organo emisor: DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
Titulo: DECRETO 13/2020, de 10 de febrero, del Gobierno de Aragón, por el que se -declara+ el Sistema de bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de Escartín, sito en el término municipal de Broto (Huesca), como Bien de -Interés Cultural,+ en la categoría de Conjunto de -Interés Cultural,+ Lugar de -Interés+ Etnográfico.

Texto
     El Patrimonio Cultural de Aragón está integrado, tal y como lo regula
     la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés
     ("Boletín Oficial de Aragón", número 36, de 29 de marzo de 1999), por
     todos los bienes materiales e inmateriales relacionados con la
     historia y la cultura de Aragón que presenten interés antropológico,
     antrópico, histórico, artístico, arquitectónico, mobiliario,
     arqueológico, paleontológico, etnológico, científico, lingüístico,
     documental cinematográfico, bibliográfico o técnico, hayan sido o no
     descubiertos y tanto si se encuentran en la superficie como en el
     subsuelo o debajo de las aguas.
     La Ley prevé, en su artículo 11, tres categorías de protección para
     los bienes integrantes del Patrimonio Cultural aragonés, y los
     clasifica en bienes de interés cultural, bienes catalogados y bienes
     inventariados. De éstos, los bienes de interés cultural son
     definidos, por el artículo 12 de la Ley, como los bienes más
     relevantes, materiales o inmateriales, del Patrimonio Cultural de
     Aragón. Este mismo precepto prevé diferentes tipos de categoría de
     protección para los bienes de interés cultural en función de la
     naturaleza de los mismos. En el caso de los bienes inmuebles, se
     establecen en el apartado segundo del referido artículo, la categoría
     de Monumento y la de Conjunto de Interés Cultural.
     En cuanto a la categoría de Conjunto de Interés Cultural, ésta
     comprende, a su vez, varias subcategorías de protección en función de
     las características del bien de que se trate. Entre ellas la de Lugar
     de Interés Etnográfico, definido en el apartado f) del artículo 12.2
     como aquel paraje natural, conjunto de construcciones o instalaciones
     vinculadas a formas de vida, cultura y actividades tradicionales del
     pueblo aragonés, aunque no posean particulares valores estéticos ni
     históricos propios. Requisitos que el sistema de bancales, casetas y
     "mosals" en piedra seca de Escartín, cumplen, tal y como se detalla
     en el anexo I a este Decreto.
     Asimismo, el artículo 16 de la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés
     prevé que la declaración de Conjunto de Interés Cultural pueda
     afectar al entorno del bien que se quiere proteger, y que éste podrá
     delimitarse en la misma declaración en atención a la incidencia que
     cualquier alteración de dicho entorno pueda tener en los valores
     propios del Conjunto o de su contemplación. En cumplimiento de este
     precepto, se establece el entorno de protección del sistema de
     bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de Escartín, en el anexo
     II a este Decreto.
     Por otro lado, el artículo 18 de la Ley del Patrimonio Cultural
     Aragonés prevé que la declaración de un bien de interés cultural
     requiere la previa tramitación de expediente administrativo, que se
     incoará por Resolución del Director General responsable de patrimonio
     cultural. En cumplimiento de lo establecido en este artículo,
     mediante Resolución de 10 de enero de 2019 del Director General de
     Cultura y Patrimonio ("Boletín Oficial de Aragón", número 18, de 28
     de enero de 2019), se inició el procedimiento para la declaración del
     Sistema de bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de Escartín,
     como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés
     Cultural, Lugar de Interés Etnográfico y se abrió un periodo de
     información pública por el plazo de un mes, no presentándose, en este
     trámite, alegaciones.
     De acuerdo con lo previsto en el artículo 18.4 de la Ley 3/1999, de
     10 de marzo, se solicitó informe a la Comisión Provincial del
     Patrimonio Cultural de Huesca, la cual, en sesión plenaria celebrada
     el 26 de febrero de 2019, acordó informar favorablemente la
     declaración de referencia.
     Así mismo, se solicitó informe preceptivo al Consejo Provincial de
     Urbanismo de Huesca, el cual, mediante acuerdo de fecha 27 de febrero
     de 2019, determinó la conveniencia de que, ante la declaración como
     Conjunto de Interés Cultural del sistema de bancales de Escartín, se
     procediese a la modificación del planeamiento vigente "que recoja la
     clasificación de esta zona como suelo no urbanizable especial, así
     como una regulación específica coherente con las medidas de tutela
     del Conjunto" o que igual consideración se incluya en el nuevo
     planeamiento en elaboración por el Ayuntamiento de Broto, en cuyo
     catálogo se deberá incluir, además, "la ficha correspondiente al
     Conjunto, en la que se recoja su descripción, delimitación y medidas
     de protección".
     De igual modo, se solicitó informe al Ayuntamiento de Broto, el cual
     no ha sido emitido, por lo que, de acuerdo con lo establecido en el
     artículo 80.4 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento
     Administrativo Común de las Administraciones Públicas, se continúan
     las actuaciones.
     Finalmente, mediante Resolución de 28 de marzo de 2019, del Director
     General de Cultura y Patrimonio ("Boletín Oficial de Aragón", número
     70, de 10 de abril de 2019), se dio trámite de audiencia a los
     interesados, habiéndose formulado durante el mismo alegaciones por
     parte de la Dirección General de Política Lingüística del
     Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón
     relativas a la conveniencia de conservar la denominación tradicional
     en lengua aragonesa, de las edificaciones, topónimos, etc, contenidos
     en la Resolución de incoación, alegaciones que son tenidas en cuenta
     en la presente declaración.
     El expediente se ha tramitado conforme a lo previsto en la regulación
     vigente contenida en la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio
     Cultural Aragonés, en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del
     Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y
     en el texto refundido de la Ley de la Administración de la Comunidad
     Autónoma de Aragón, aprobado por el Decreto Legislativo 2/2001, de 3
     de julio, del Gobierno de Aragón.
     Por todo ello, conforme a lo dispuesto en el artículo 21 de la Ley
     3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés, a propuesta
     del Consejero de Educación, Cultura y Deporte, y previa deliberación,
     el Gobierno de Aragón, en su reunión del día 10 de febrero de 2020
     DISPONGO
     Primero.- Objeto.
     Declarar Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de
     Interés Cultural, Lugar de Interés Etnográfico, el Sistema de
     bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de Escartín, situado en
     el término municipal de Broto (Huesca).
     La descripción del conjunto, así como la delimitación del mismo y de
     su entorno de protección, se recogen en los anexos I, II y III de
     este Decreto.
     Segundo.- Régimen Jurídico.
     El régimen jurídico aplicable a los Conjuntos de Interés Cultural es
     el previsto en la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural
     Aragonés y, especialmente, el contenido en la Sección Segunda, del
     Capítulo I, del Título II, en los Títulos VI y VII, así como cuantos
     preceptos sean de aplicación general para los Bienes de Interés
     Cultural.
     Tercero.- Plan Especial de Protección.
     De acuerdo con lo dispuesto en los artículos 41 y siguientes de la
     Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, la
     declaración de un Conjunto de Interés Cultural determinará la
     obligación para el Ayuntamiento afectado de redactar y aprobar uno o
     varios Planes Especiales de protección del área afectada por la
     declaración u otro instrumento de planeamiento urbanístico que
     cumpla, en todo caso, las exigencias establecidas en la citada Ley.
     En todo caso, el Ayuntamiento de Broto deberá cumplir con las
     prescripciones señaladas por el Consejo Provincial de Urbanismo de
     Huesca en su informe y que constan en este Decreto.
     Desde la aprobación definitiva del Plan Especial de Protección del
     Conjunto o instrumento similar, el Ayuntamiento interesado será
     competente para autorizar directamente las obras que desarrollen el
     planeamiento aprobado y que afecten únicamente a inmuebles no
     declarados Bienes de Interés Cultural (Monumentos), ni comprendidos
     en su entorno, debiendo dar cuenta al Departamento responsable de
     Patrimonio Cultural de las autorizaciones o licencias concedidas en
     el plazo máximo de diez días desde su otorgamiento.
     Cuarto.- Publicidad.
     El presente Decreto será publicado en el "Boletín Oficial de Aragón"
     y se notificará a los interesados y al Ayuntamiento de Broto
     (Huesca).
     Asimismo, esta publicación sustituirá a la notificación personal de
     acuerdo con lo previsto en el artículo 44 de la Ley 39/2015, de 1 de
     octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las
     Administraciones Públicas.
     Frente a este Decreto, que agota la vía administrativa, cabe
     interponer, recurso potestativo de reposición ante el mismo órgano
     que dictó el acto, en el plazo de un mes de conformidad con lo
     dispuesto en los artículos 123 y 124 de la Ley 39/2015, de 1 de
     octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las
     Administraciones Públicas, o bien recurso contencioso-administrativo
     en el plazo de dos meses, de conformidad con los artículos 25 y 46.1
     de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción
     Contencioso-administrativa.
     Zaragoza, 10 de febrero de 2020.
     El Presidente del Gobierno de Aragón, JAVIER LAMBÁN MONTAÑÉS
     El Consejero de Educación, Cultura y Deporte, FELIPE FACI LÁZARO
     I
     Descripción del sistema de bancales, casetas y "mosals" de piedra
     seca de Escartín, Broto (Huesca)
     Es objeto de esta declaración el conjunto de construcciones que hemos
     denominado "Sistema de bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de
     Escartín" y que, casi en círculos concéntricos, rodea el núcleo
     deshabitado de Escartín, entidad dependiente del municipio de Broto
     (Huesca, Comarca de Sobrarbe). El núcleo verdadero de la vida rural
     son los campos (BIARGE Y ESTAÚN), es decir, las zonas de labor
     ganadas progresivamente mediante la creación de fajas y bancales a
     una naturaleza de abrupto relieve. En gran parte del Pirineo,
     sucesivas generaciones fueron modelando el paisaje, en función de las
     necesidades humanas ante la escasez de terrenos cultivables.
     De acuerdo con esta premisa, no es el objeto principal de este
     proceso de declaración, el núcleo antaño habitado de Escartín. Pese a
     su evidente interés, esta declaración no afecta ni su arquitectura
     doméstica, ni la Iglesia de San Julián, ni la fuente y lavadero, ni
     las bordas más cercanas al núcleo de población. No obstante, este
     núcleo, junto a varias parcelas colindantes del ámbito declarado, se
     incluyen en esta declaración como entorno del BIC del "Sistema de
     bancales, casetas y "mosals" en piedra seca de Escartín".
     Escartín se ubica en el Sobrepuerto, un territorio histórico situado
     al norte de la provincia de Huesca, entre las Comarcas de Alto
     Gállego y Sobrarbe. El Sobrepuerto incluye a las localidades de Otal,
     Basarán, Cortillas, Cillas, Sasa de Sobrepuerto, Ainielle, Bergua,
     Ayerbe de Broto y Escartín, así como las pardinas de Feners, Niablas
     y A Isuala. La zona ha estado habitada al menos desde el siglo XI,
     aunque a día de hoy, la zona está prácticamente despoblada. Sufrió
     durante las décadas centrales del siglo XX un paulatino proceso de
     despoblación debido a las condiciones del propio medio montañoso:
     aislamiento con respecto a zonas urbanas y entre las propias
     localidades, malas comunicaciones entre las mismas, ausencia de
     servicios mínimos como agua corriente o electricidad, etc.
     Escartín, entidad dependiente de Broto y situado a 1.360 metros de
     altitud, a los pies del pico Manchoya (2.034 metros), comparte con el
     resto de este territorio su ubicación en un medio singular que
     implicaba unas duras condiciones de vida, ubicación aún más dura en
     el caso de Escartín y del vecino Otal. Está orientado al sur, por lo
     que en su vegetación destaca el matorral (boj, aliagas, espinos), con
     quejigales (grupos de quejigos o caxicos, robles trasmochos) en la
     zona baja y en la pradera alpina en la parte alta del monte.
     Según el Diccionario geográfico-estadístico histórico de Pascual
     Madoz, Escartín estaba habitada a mediados del siglo XIX por "24
     casas y 178 habitantes. El terreno es quebrado, poblado de pinos,
     robles, bojes, enebros, aliagas y otros arbustos. Los caminos son
     locales en mal estado.  Producción: trigo, mijo, misterra, avena,
     escaña, patatas y otras legumbres; cría de ganado lanar y cabrío;
     caza de perdices, conejos, libres, zorros y lobos".
     Hasta su despoblación, los habitantes de Escartín vivían en una
     economía de subsistencia, condicionada por un medio abrupto y azotado
     por el viento. Las primeras familias marcharon a Francia antes de la
     Guerra Civil. Sin embargo, el éxodo comenzó en la posguerra ya que,
     en los años 60, todavía estaba conectado por pésimos caminos de
     herradura con las localidades del entorno, no contaba con agua
     corriente ni con luz eléctrica. El año 1966 se cerró la última casa,
     aunque los antiguos habitantes siguieron visitando Escartín y sus
     antaño hogares, para encontrar, en muchas ocasiones, que estas habían
     sido víctimas del expolio.
     La economía de los habitantes de Escartín se basaba en actividades
     agrícolas, ganaderas y extractivas estrechamente relacionadas entre
     sí y condicionada por un medio bastante hostil. Se trataba de una
     agricultura de minifundio, característica del Pirineo, con un
     aprovechamiento exhaustivo del escaso superficie cultivable
     disponible, a causa de los desniveles del terreno circundante. Estos
     desniveles motivarían la transformación intensa del paisaje a través
     de la creación de los característicos bancales realizados en piedra
     seca.
     En cuanto a la ganadería, ésta era principalmente lanar y, con ésta,
     el aprovechamiento de todos los derivados (leche, carne, lana). Sin
     pretender ahondar en otros oficios tradicionales secundarios
     vinculados al medio, destacaremos la conocida elaboración de queso de
     Escartín, que hizo merecedores a sus habitantes del apelativo de
     "comequesos" en el entorno: "Campaneros, os de Asín. / Peñazeros, os
     de Ayerbe. / Gatos, os de Bergua.  / Y comequesos, os de Escartín".
     Como consecuencia de una presión demográfica que se estaba dando en
     paralelo en otros territorios, la intensidad de las actividades
     agropastoriles de Escartín, se incrementó a finales del siglo XIX,
     haciendo necesario aumentar los terrenos dedicados a cultivo y
     ganadería.  El instrumento para modificar este difícil paisaje era el
     de la autoconstrucción, basada en la técnica de la piedra seca.
     En cuanto a su relación con el entorno natural, aunque la edificación
     en piedra seca carece, aparentemente, de planeamiento formal, el
     entorno de Escartín es el mejor ejemplo que mediante su uso sí que se
     ejerce una actuación consciente sobre el medio, que ha dado lugar a
     la generación de paisajes antrópicos en los que las construcciones de
     piedra seca se adaptan e integran en el entorno.
     El conjunto de construcciones en piedra seca de Escartín:
     En torno al núcleo habitado de Escartín se erigió un conjunto denso
     de construcciones en piedra seca y ligadas a actividades
     agropastoriles.  Destacaremos algunas tipologías concretas, con su
     denominación en el habla local.
     - Paredes de bancales: De todo el conjunto de construcciones de
     piedra seca, destacan por su acción sobre el paisaje los
     abancalamientos. Al estar asentado sobre una escarpada ladera, los
     habitantes de Escartín tuvieron que luchar contra la erosión
     construyendo enormes bancales escalonados, sostenidos por altas
     paredes, las más espectaculares las del Sobrepuerto, algunas de
     carácter ciclópeo. Cuando alcanzan dimensiones mayúsculas, reciben el
     nombre de paretones. En algunos puntos, se levantaron cruceros,
     grandes paredes perpendiculares a las fajas para separar fincas de
     distintos propietarios.
     - Casetas. Realizadas como apoyo a las labores practicadas en campos
     del núcleo habitado. Se utilizaban como refugio de las tormentas y
     otras inclemencias, para guardar herramientas. En el área analizada
     encontramos diferentes tipologías: las más complejas son exentas y
     con cubiertas de losa a dos aguas, con lugar para el fuego e,
     incluso, ventanas abocinadas; otro modelo son aquellas adosadas a los
     muros de las fajas con una cubierta a un agua o, incluso, las que
     consisten en huecos en los propios muros a modo de refugio ocasional,
     etc.; las grandes casetas tenían una capacidad de hasta para 12
     personas y en el caso de las más reducidas o casetones, para 2 ó 4
     personas de pie.
     - Salineras: no es propiamente una estructura, pero si hay cierta
     intervención en el espacio para dar uso en estrecha relación con el
     resto de construcciones. Sobre un campo, se disponían varias piedras
     más bien planas, sobre las que se echaba la sal que se proporcionaba
     al ganado.
     - Pilón de pastores: En la partida de Gasarto, a unos 1700 m. con
     campos de cultivo junto al camino que lleva a la Sierra, se ubica un
     "pilón" de pastores, todavía intacto conocido como el "pilón de
     Gasarto", que alcanza los 3 m de altura. El término "pilón" en el
     Pirineo, hace referencia a las columnas cuadradas formadas por losas
     apiladas que los pastores levantaban en las cotas más elevada. Era
     uno de los puntos de reunión de pastores mientras el ganado pastaba o
     sesteaba ("acaloraba") en las horas centrales del día. Los pastores
     se entretenían haciendo esas construcciones, aunque existen diversas
     interpretaciones que les adjudican otras funciones y significados:
     guía de referencia para no perderse en la niebla, señal de muga o
     separación de términos o, incluso, un resto subconsciente de
     ancestrales ritos paganos (Garcés, Gavín y Satué, 1991).
     - Pero, sin duda, son los "mosals" las estructuras más excepcionales
     del conjunto. Conocidos en otras zonas de Aragón como "muideros" (del
     verbo "muir", ar. Ordeñar). Los "mosals" en piedra de Escartín tienen
     un carácter casi único en Aragón, siendo los únicos conservados en el
     Sobrepuerto y conservándose raramente en otros puntos del pirineo
     (Sercué en Fanlo, Huesca). El mosal consiste en un reciento o corral
     específicamente destinado al ordeño, formado por tres paredes
     alargadas y abierto por uno de sus lados, con forma de U, para
     facilitar la acción de ordeñar las ovejas. Según refiere Rivas
     (2004), entre los documentos publicados que se refieren a la
     regulación de la actividad ganadera en el siglo XVI, se encuentran
     unas capitulaciones entre los ayuntamientos de Sallent y Lanuza que,
     entre otras disposiciones, incluyen una que prohíbe causar daño a los
     "musares" y obliga a su reconstrucción a quien los haya destruido.
     Destaca que su distribución geográfica, se limitaba a aquellas
     localidades en las que la elaboración de quesos era una de las
     actividades principales, como es el caso de Escartín. En su
     pormenorizado estudio sobre los "mosals" de Escartín, Acín identifica
     hasta 8 "mosals" ubicados en los dos cerros contiguos y paralelos al
     cerro del núcleo habitado. Sin embargo, Satué Sanromán identificó
     hasta 9 durante la visita realizada a la localidad. Perfectamente
     conservados, están construidos muy cerca unos de otros, con muros de
     piedra seca y gran grosor, con unas dimensiones aproximadas de 30-40
     metros de largo por 4-5 m de ancho, a excepción de alguno redondeado
     para adoptarse al terreno.
     Su temporada de uso era el final de la primavera y los inicios del
     verano, cuando el rebaño pastaba en los alrededores del pueblo. Por
     la mañana, momento en que se llevaba a cabo el ordeño, se llevaban
     las ovejas desde los campos más o menos cercanos en los que pasaban
     el día y en los que luego pastarían. Se introducía el ganado en él de
     tal manera que quedaba apiñado al fondo de la construcción gracias a
     una cerca de madera o "cletau" que cerraba el único lado abierto y
     que iba avanzando y presionando (en diagonal) conforme las ovejas
     iban siendo ordeñadas. Así se facilitaba que, durante el ordeño, la
     oveja permaneciera quita. Un mínimo de dos pastores se dedicaba a
     ordeñar en la pequeña apertura que dejaba el "cletau", mientras otras
     dos, generalmente los niños de la casa, iban moviendo la cerca. En
     esta tarea colectiva, aparte de los pastores, en el "mosal" podían
     trabajar durante los días de mayor actividad varios jornaleros o
     jornaleras, familiares, niños, etc. Las ovejas, que iban apretándose
     al fondo del "mosal", comían y, a la vez, iban femando o abonando con
     sus excrementos el terreno.
     El conjunto denominado en este informe "Sistema de bancales, casetas
     y "mosals" de Escartín" es testimonio de los aprovechamientos
     tradicionales de la sociedad preindustrial en el Pirineo, vigentes en
     muchos pueblos altoaragoneses hasta primeros de los años sesenta del
     pasado siglo, momento en el que la emigración generalizada supuso
     importantes cambios en el mundo rural.
     Por un lado, ejemplifica la trascendencia de una técnica constructiva
     como la de la piedra seca a la hora de crear y organizar el paisaje
     agrícola, dando lugar a estructuras arquitectónicas perdurables y,
     generalmente, destinadas a usos auxiliares, así como a la
     delimitación de terrenos en los que se produce la acción humana sobre
     la naturaleza. En este sentido, la piedra seca es un modelo del
     respeto e integración en el entorno natural de las generaciones que
     nos proceden y un ejemplo de sostenibilidad para la arquitectura
     actual. Es, asimismo, ejemplo de la capacidad de la arquitectura
     tradicional de adaptarse al entorno haciendo uso de los recursos
     escasos disponibles. El caso de Escartín muestra un ejercicio de
     intensa antropización del paisaje producido entre finales del siglo
     XIX y comienzos del siglo XX; la salvaguarda y difusión del saber de
     la piedra seca permiten leer el territorio como un organismo
     histórico, cuya memoria debe ser preservada y cuyas transformaciones,
     han de ser orientadas al respecto de la integración cultural. Estos
     conocimientos fueron reconocidos como Bien Catalogado inmaterial del
     Patrimonio Cultural Aragonés en 2016 y por la UNESCO al inscribirse
     en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la
     Humanidad en otoño de 2018.
     Por un lado, un aspecto a destacar del conjunto es su diversidad
     tipológica, su singularidad y su estado de conservación, ya que, si
     bien se han conservado testimonios de arquitectura de piedra seca en
     las tres provincias aragonesas, el conjunto de piedra seca de
     Escartín resulta excepcional por testimoniar un ejercicio de intensa
     antropización, ya señalada, puesto que en una superficie
     relativamente acotada y en la que se pueden observar tipologías muy
     específicas de construcción en piedra seca que forman parte de todo
     un conjunto de procesos interrelacionados y necesarios para el
     sustento humano en el Sobrepuerto. La variedad de tipologías
     presentes en un área relativamente acotada (paretones, casetas de
     distintas tipologías, "mosals", inscripciones de pastores, etc.) 
     revelan un aprovechamiento exhaustivo e imaginativo del paisaje y de
     una cultura agropastoril ya perdida. Por último, y salvo algunas
     fajas afectadas por la falta de reposición de materiales y por la
     acción de la naturaleza y los elementos, el conjunto está
     relativamente bien conservado, pese a no haber disfrutado de un
     mantenimiento continuo desde la primera mitad del siglo XX, lo cual
     constituía una más de las muchas labores que los pobladores de
     Escartín debían asumir en su duro quehacer cotidiano.
     En definitiva, la relevancia etnográfica del enclave, el interés de
     la técnica empleada en su construcción, el hecho de reunir diferentes
     sub-tipologías constructivas propias de la arquitectura tradicional
     ligada al pastoreo, así como los usos y conocimientos asociados al
     mismo, su buen estado de conservación y el valor ecológico-cultural
     del elemento, sin olvidar su valoración social justifican su
     declaración como Bien de Interés Cultural.
     II
     Medidas de Tutela del sistema de bancales, casetas y "mosals" de
     piedra seca de Escartín, Broto (Huesca)
     Usos permitidos en el Lugar de Interés Etnográfico
     Los usos permitidos en el Lugar de Interés Etnográfico tendrán que
     ser compatibles con la investigación, la conservación, la puesta en
     valor y el disfrute del bien y contribuirán a la consecución de
     dichos fines, sin degradar la imagen del bien o poner en peligro la
     conservación del bien o, lo que es lo mismo, no deberán alterar sus
     valores patrimoniales.
     Intervenciones autorizadas
     Desbroce y limpieza de vegetación invasiva.
     Reconstrucción de estructuras deterioradas o derribadas
     Señalización didáctica adecuada
     Habilitación de caminos y senderos de acceso.
     Aquellas que puedan autorizarse por el órgano competente.
     Las actuaciones deberán ejecutarse en consideración de las siguientes
     directrices: aplicación de la técnica tradicional de la piedra seca y
     reutilización, en la medida de lo posible, de materiales procedentes
     de las propias estructuras derruidas o procedentes del entorno
     inmediato. Las intervenciones perseguirán no sólo evitar la
     desaparición del bien material, sino que abarcarán un sentido más
     amplio de conservación del valor inmaterial de las construcciones que
     testimonian unos conocimientos, procesos de trabajo y estrategias
     económicas de los antiguos habitantes de Escartín (Huesca).